El mundo occidental es, cada vez más, víctima de enfermedades directamente relacionadas con unos hábitos de vida inadecuados. Se conoce que un 60% de las muertes que se producen en los países desarrollados son resultado de enfermedades crónicas: cáncer, diabetes y obesidad, especialmente, y existe un denominador común en todas: el principal factor de riesgo es el tabaquismo, la inactividad física y la mala alimentación.

Varios estudios han demostrado que una ingesta insuficiente de frutas y verduras actúa como factor etiológico en un considerable porcentaje de los casos de cardiopatía isquémica y los cánceres gastrointestinales, entre otros. Pero, ¿qué contienen estos alimentos que los hace tan saludables? Gran parte de los beneficios ofrecidos por las frutas y verduras se debe a su contenido en fitoquímicos, sustancias que confieren capacidad antioxidante.

Los radicales libres y los antioxidantes

El estilo de vida actual, en el que abunda el estrés y el consumo de productos procesados, sumado a los residuos que genera nuestro metabolismo, aumenta la concentración de radicales libres en el organismo. Los radicales libres son moléculas o átomos que contienen, como mínimo, un electrón sin emparejar, característica que las hace muy reactivas, con la capacidad de alterar el equilibrio de las membranas celulares y acelerar procesos de envejecimiento.

Aunque el cuerpo dispone de los mecanismos fisiológicos endógenos propios que permiten luchar contra estos radicales libres, y cederles electrones, nosotros podemos potenciar esta acción a través de la alimentación y la complementación incorporando antioxidantes exógenos que se encuentran en muchas frutas y verduras y que pueden ayudar a reducir los daños ocasionados por un exceso de estrés oxidativo y, a largo plazo, poder combatir las enfermedades que se derivan.

Los frutos rojos, alimentos excelentes

Vitaminas, minerales, fibra, compuestos fitoquímicos que les dan capacidad antioxidante… Las frutas y verduras son un cóctel de micronutrientes; especialmente, los frutos de colores rojizos y azulados, como los arándanos, las frambuesas, las fresas, las moras, las cerezas, la granada, la uva o el açaí, que son ricos en antocianinas, un tipo de flavonoide (fitoquímico). Esta sustancia confiere al fruto una protección contra agentes externos como las radiaciones UV, los insectos, etc. y, al mismo tiempo, cuando nosotros los ingerimos también nos beneficiamos de sus propiedades, ya que varios estudios han demostrado que un consumo frecuente de polifenoles como los flavonoides reduce el riesgo de tener enfermedades cardiovasculares, permite combatir la inflamación, y ralentiza la aparición de enfermedades neurodegenerativas, entre otros.

Por todo ello, el consumo y la oferta de frutos rojos ha aumentado en los últimos años, y no sólo en forma de alimento, sino también en productos de cosmética, tratamientos estéticos antienvejecimiento y suplementos alimenticios.

Recurrir a la suplementación en momentos determinados (después de una temporada de estrés crónico y/o agudo, después de un período de ejercicio intenso –como los que están sometidos los deportistas de élite durante las competiciones, por ejemplo–, tras una bajada de defensas, etc.) es muy adecuado, siempre que se tomen unos suplementos de calidad y, preferiblemente, por recomendación de un dietista-nutricionista.

Nature’s Plus, con el objetivo de ofrecer una máxima sensación de bienestar nutricional, proporciona una calidad suprema en todos sus productos. Red Lightning contiene una cuidada selección de más de treinta bayas, frutos rojos y concentrados vegetales, como la cúrcuma, que contribuyen a una acción antioxidante completa.