El huevo es un alimento muy versátil en la cocina ya que, además de poder consumirse de muchas maneras diferentes, nos sirve para mezclar o combinar con otros alimentos para conseguir finalidades culinarias muy diversas:

  • Contiene proteínas que transfieren propiedades elásticas a las masas, lo que sirve para preparar pasteles esponjosos y para aligerar preparaciones como los suflés u otros platos.
  • La yema de huevo se utiliza como emulsionante porque contiene mucha lecitina. Es una propiedad muy útil para preparar mayonesas u otras salsas.
  • También resulta muy práctico como aglutinante, es decir, para unir varios ingredientes como, por ejemplo, cuando hacemos croquetas o hamburguesas.
  • Nos sirve para hacer rebozados.
  • Puede resultar útil como espesante de diferentes salsas, sofritos, guisos y otras preparaciones.

En una dieta vegana, en la que no se consumen productos de origen animal, de entrada, podría parecer que es difícil encontrar un elemento que nos permita sustituir todas estas funciones del huevo, pero la verdad es que es muy sencillo gracias a un ingrediente clave.

La harina de garbanzo, el gran sustituto del huevo

Es una harina que se obtiene triturando garbanzos secos y que, tradicionalmente, ha sido uno de los protagonistas de la cocina hindú. En la India podemos encontrar una gran variedad de platos y recetas que incluyen este ingrediente como, por ejemplo, las famosas pakoras, una especie de buñuelos rellenos con verduras y carne.

En Occidente, en cambio, hasta hace poco no se hablaba mucho de ella, pero en los últimos años se ha ido haciendo más popular, sobre todo en comunidades vegetarianas y veganas.

Desde un punto de vista nutricional, el garbanzo es una legumbre rica en proteínas, hidratos de carbono complejos, vitaminas del grupo B, A, C y E, minerales como el calcio, potasio, fósforo, manganeso y magnesio, y fibra.

Por lo tanto, cuando utilizamos la harina de garbanzo, no usamos solo una harina, sino que se trata de un alimento más nutritivo.

Culinariamente, la harina de garbanzo nos puede servir para preparar platos muy diferentes, tanto dulces como salados. Es excelente como sustituto del huevo, ya que, mezclada con agua, nos permite conseguir una consistencia y jugosidad muy similar. Pero no solo eso, sino que también la podemos utilizar para sustituir otras harinas menos saludables, como la de trigo, y es una gran opción para personas celíacas.

Para poder sustituir el huevo podemos optar por Vegg de Biogrà, el único preparado especial de harina de garbanzo con almidón de maíz que nos asegura un resultado perfecto a la hora de preparar tortillas, salsas, pasteles, rebozados y muchas otras recetas. Es apto para veganos, diabéticos y celíacos y, además, es muy fácil y práctico de usar, ya que, para preparar el equivalente a un huevo, solo tenemos que mezclar una cucharada sopera (10 g) de Vegg con 35 ml de agua. Solo haciendo esto ya tendremos listo nuestro huevo vegetal.

¿Qué recetas podemos preparar?

1- Tortilla de patatas vegana

La preparación no varía mucho de una tortilla de patatas convencional, lo único que cambia es que, en vez de mezclar la cebolla y las patatas ligeramente fritas con el huevo batido, las mezclaremos con la preparación Vegg. Después seguiremos con el procedimiento normal de la trucha.

Para una tortilla de 3 patatas y 1 cebolla necesitaremos 3 huevos vegetales: 3 cucharadas soperas de Vegg disueltas en 120 ml de agua. Añadimos también una pizca de sal.

2- Crackers salados

120 g de Vegg, 15 ml de aceite de oliva virgen extra, 70 ml de agua, ½ cucharadita de sal marina, romero y tomillo al gusto y 1 cucharadita de semillas de sésamo.

Para preparar crackers, primero mezclar los ingredientes secos en un bol: el Vegg, la sal, las semillas de sésamo y las especies. Agregar el aceite de oliva virgen extra y el agua y amasar bien con las manos.

Dejar reposar unos 15 minutos y, mientras tanto, precalentar el horno a 180 ºC.

Colocar la masa entre dos papeles de horno y, con la ayuda de un rodillo, estirar hasta obtener un grosor de unos 3 mm. Con un cuchillo, hacer cortes verticales y horizontales a la masa para obtener crackers rectangulares o cuadrados.

Pincelar con un poco de aceite y hornear unos 15 minutos, hasta que se doren.

Dejar enfriar completamente antes de comer.

3- Pan vegano de plátano, sin gluten y sin azúcares

Para hacer esta receta necesitamos: 250 g de harina de avena, 3 plátanos maduros, 3 cucharadas soperas (30 g) de Vegg, 60 ml de agua, 60 ml de bebida vegetal de avena, 1 cucharadita de canela en polvo, una cucharadita de bicarbonato, una cucharadita de vinagre de manzana y nueces troceadas.

Mezclar en un bol el Vegg con el agua y la bebida vegetal y precalentar el horno a 180 ºC. En un procesador de alimentos, triturar los plátanos maduros hasta hacer puré y añadir el vinagre de manzana y los huevos vegetales ya preparados.

Agregar la harina de avena, el bicarbonato y la canela y mezclar hasta integrar todos los ingredientes. Finalmente, mezclar unas nueces troceadas.

Untar un molde rectangular con un poco de aceite de coco virgen o de oliva y verter la masa. Hornear durante 30-35 minutos. Dejar enfriar antes de desmoldar.