Para cuidar el pelo es imprescindible un champú que no solo lo lave, sino que lo nutra de verdad y que no tenga productos químicos como colorantes, perfumes, parabenos o siliconas. Afortunadamente, cada vez hay más conciencia sobre la importancia de utilizar productos naturales para cuidar el pelo y la piel, y cada vez hay más marcas que apuestan por elaborar champús y geles más saludables.

La mayoría están hechos con ingredientes y aromas naturales que provienen de fuera y que no conocemos mucho, pero algunos buscan ingredientes de aquí que nos sean familiares. Un gran ejemplo de ello son los nuevos productos de Biocop, elaborados con manzanilla, ortiga, aloe, caléndula, arcilla blanca, vid roja o rosa damascena.

El aloe

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

El aloe es una planta que pertenece a la familia de las liliáceas. Es originaria de África, pero actualmente ya se cultiva en todo el mundo. Catalunya, Baleares y Canarias son grandes productores.

El aloe se compone de pencas suculentas dispuestas en forma de roseta que contienen las sustancias medicinales que se atribuyen a esta planta:

  • El gel: es la pulpa mucilaginosa y de color transparente que contienen las hojas. Está compuesto por agua, enzimas, minerales y muchos polisacáridos.
  • Acíbar o látex: es el líquido de color amarillento y sabor amargo que hay justo debajo de las pencas del aloe y rodeando el gel. Es muy rico en antraquinonas, unas sustancias estimulantes de las secreciones estomacales y digestivas, laxantes o purgantes, y resinas.

El aloe es rico en minerales como calcio, magnesio, potasio, zinc, fósforo, hierro, selenio o manganeso; vitaminas con las del grupo B, E, C y A, y otras sustancias, como fitosteroles o taninos.

El jugo de Aloe vera, por lo tanto, gracias a este gran contenido en micronutrientes ayuda a preservar la hidratación natural del pelo y el cuero cabelludo, así como también a preservar la hidratación natural de la piel.

La manzanilla

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

Es una planta aromática de la familia de las margaritas muy usada en la farmacopea natural porque tiene muchas propiedades medicinales. Los efectos principales son antiinflamatorios, antialérgicos, antibacterianos y sedantes, además de digestivos.

Son propiedades que se atribuyen sobre todo a los aceites esenciales que contiene la planta. Pero, aparte de los aceites, también contiene otros componentes beneficiosos como principios amargos, flavonoides, vitaminas, ácidos grasos e hidratos de carbono.

La manzanilla aporta propiedades lenitivas; es decir, que ayuda a suavizar la piel y el pelo. 

La ortiga

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

Pertenece a la familia de las Urticaceae, y es conocida porque tiene pelos que liberan una sustancia que da escozor e inflama la piel.

Es ampliamente conocida por sus propiedades diuréticas, pero también ayuda a mejorar la circulación sanguínea, depura hígado y riñón, estimula la producción de leche en madres lactantes y mejora las funciones digestivas, entre otros.

La ortiga también tiene propiedades beneficiosas para el cuero cabelludo, ya que parece que tiene efectos regeneradores gracias a que contiene muchos minerales y principios activos estimuladores de la microcirculación. Además, es útil para ayudar a purificar y regular el pelo grasiento y restaurar el color y el brillo del pelo.

La arcilla blanca

Esta arcilla tan pura tiene muchas propiedades beneficiosas para cuidar la piel y el pelo. Es desinfectante, revitalizante, remineralizante y calmante.

La arcilla blanca se utiliza mucho para mascarillas faciales, ya que aporta minerales y nutrientes para la piel, la alisa y la limpia. Unos beneficios que también pueden aplicarse al cuero cabelludo.

En los champús, sirve como elemento purificante y absorbente natural. 

La caléndula

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

Es una planta de la familia de las Compositae y es originaria de la región del mar Mediterráneo, Egipto y Europa meridional. La parte medicinal de la caléndula son, sobre todo, las flores, que se usan porque tienen propiedades analgésicas, antiinflamatorias y desinfectantes. Unos beneficios que se atribuyen a sus principios amargos, aceites esenciales y su gran riqueza en flavonoides.

La caléndula se emplea en champús y geles porque tiene características lenitivas; es decir, ayuda a suavizar piel y cabellos.

Vid roja

La vid roja es un arbusto de la familia de las vitáceas formado por ramas leñosas con hojas, flores verdosas y frutos en baya comestibles de color blanco o negro, llamados racimos. Estos frutos son lo más conocido a la hora de hablar de las propiedades de la vid roja y son ricos en ácidos orgánicos, minerales, taninos, aminoácidos, flavonoides, carotenoides, fibra soluble, carbohidratos y vitaminas. Micronutrientes que, sobre todo, aportan beneficios circulatorios.

La vid roja tiene una acción antioxidante sobre el cabello y protege el pelo teñido.

 Rosa damascena

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

Esta flor tan aromática se utiliza mucho en aromaterapia y cosmética natural, ya que, además de aportar un gran aroma, aporta beneficios a piel y pelo gracias a los aceites esenciales de los pétalos. En champús, la rosa damascena suaviza el pelo.

Mi champú, ¡que sea de plantas mediterráneas!

 

Biocop, la firma pionera y de referencia en la producción y comercialización de productos biológicos, lo tiene claro y ha buscado ingredientes claros y comprensibles para todos, ya que busca ser lo más transparente posible con las etiquetas.

Además, todos estos aromas naturales aportan un gran confort sensorial en este momento de higiene personal.

¿El secreto para un buen champú? Combinar las propiedades de diversas plantas medicinales

Según el tipo de pelo de cada uno, necesitaremos un champú enfocado a unas necesidades o a otras. Por ello, elegir productos naturales que combinen diversas plantas medicinales nos puede ayudar a obtener los resultados deseados.

En caso de cabello graso, por ejemplo, nos interesan plantas que nos ayuden a purificar y a normalizar la producción excesiva de grasa. Un champú que combine arcilla blanca, ortiga y aceite esencial de limón es ideal. Por otro lado, si nos interesa un champú para cabello seco, dañado y teñido, uno hecho con aloe, vid roja y rosa damascena nos ayudará a hidratarlos y protegerlos.

¿Y la piel?

Para cuidar la piel, también debemos elegir un buen gel que no solo limpie, sino que, además, aporte nutrientes para mantenerla sana y en buenas condiciones. En este caso, un gel de baño con jugo de aloe, manzanilla o caléndula ayuda a mantenerla suave e hidratada.