colesterol-interior¿Sabíais que las estatinas son uno de los grupos de medicamentos que más se utiliza en todo el mundo para controlar los niveles de colesterol? Os contamos qué son, qué hacen y qué alternativas hay en el mercado.

Colesterol y estatinas

Las estatinas se usan para tratar las dislipemias: actúan inhibiendo una enzima que hay en el hígado (la HMG-CoA reductasa), y que es la responsable de la producción de colesterol. Este fármaco contiene un principio activo, llamado monacolina K, que se obtiene con una técnica de tecnología de cultivo in vitro a partir de Monascus puruperus, un hongo utilizado tradicionalmente en China desde hace miles de años en la producción de vino de arroz.

Algunos efectos de las estatinas que hay que tener en cuenta

Asociados a la dosis y a la potencia, se han descrito una variedad de efectos secundarios, como afectaciones musculares −mialgias, miositis, rabdomiolisis (enfermedad degenerativa del tejido muscular)− e incluso diabetes (aumentan la resistencia a la insulina), que comprometen el seguimiento del tratamiento y obligan a retirarlo para preservar la salud del paciente. Según los diversos estudios observacionales, la incidencia de estos problemas se encuentra entre el 5 y el 20%, por lo que en todo el mundo hay aproximadamente 1,5 millones de personas afectadas por este tipo de reacción adversa.

Si tomas estatinas, te falta un complemento nutricional de CoQ10

Las estatinas agotan el CoQ10 del cuerpo, antioxidante endógeno que forma parte del equilibrio energético de nuestras células. Los órganos como el corazón necesitan más energía y, por tanto, más coenzima Q10. Además, también es importante para ayudar a neutralizar el exceso de radicales libres. A medida que el organismo pierde coenzima Q10, puede aparecer fatiga, debilidad muscular, dolor y, eventualmente, insuficiencia cardíaca. Por tanto, es aconsejable que quien tome estatinas lo complemente con coenzima Q10. En el caso de tomar levadura de arroz roja, aunque se inhibe menos la síntesis CoQ10, también hay que complementar con coenzima Q10.

 

El aumento de la resistencia a la insulina contribuye a hacer aparecer procesos inflamatorios. La inflamación es el sello distintivo de muchas enfermedades, incluso cardíacas (irónicamente, uno de los casos principales en que se toma este tipo de medicamento).

La levadura de arroz roja, una alternativa a la monacolina K

El Monascus purpureus es un ser que se forma a partir del arroz y que produce la llamada levadura de arroz roja. Se ha utilizado en Oriente desde hace siglos como alimento y ya lo encontramos en la antigua farmacopea china.

La levadura de arroz roja no solo contiene la monacolina K, el principio activo de las estatinas, sino toda la familia de monacolines, y además fitosteroles y sustancias antioxidantes. Se ha comprobado que la complementación con levadura de arroz roja, además de actuar positivamente en la reducción del colesterol, tiene una actividad antidiabética. También se ha visto que, gracias a la presencia de sustancias antioxidantes, no tiene el efecto negativo de las estatinas a la hora de producir una depleción de sustancias antioxidantes endógenas, como la ubiquinona (coenzima Q10). Esto contribuye a hacer bajar las defensas antioxidantes del organismo. Con la levadura de arroz roja, como tiene sustancias antioxidantes, hay menos inhibición de la síntesis de coenzima Q10. ¿Por qué no tiene los efectos negativos de los fármacos? Porque se ha visto que muchos de los efectos positivos de la levadura de arroz roja no se atribuyen solo a la monacolina K, sino a la sinergia de todos sus componentes activos.

Antes de tomar medicamentos

Cualquier persona con niveles altos de colesterol debe tener en cuenta que solo con medicación o solo con complementación nutricional no le bastará: debe hacer un cambio nutricional global. No vale incorporar alimentos que salen en la televisión que nos prometen que podremos seguir comiendo como siempre mientras bajamos el colesterol. Se debe reducir el consumo de carnes, embutidos y lácteos, potenciar el consumo de cereal integral (la avena, por ejemplo es un gran aliado de las personas con colesterol elevado), incorporar el hábito de consumir germinados de alfalfa y fenogreco −que desintoxican el hígado gracias a la clorofila, las vitaminas, los minerales y los aminoácidos que contienen−, semillas oleaginosas como el lino −rico en omega-3−, y, además, también hay que hacer un trabajo de mejora de la gestión del estrés, que es el enemigo número uno del organismo.

Fuentes:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22936996

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0953620512000271

 

 

Jordina Casademunt

Nutricionista

    @jordinacasa
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