Algo está pasando en nuestra sociedad. Seguramente no se trata de encontrar un solo culpable de todo, sino que la causa de todo ello radica en la combinación de múltiples factores que debilitan día a día nuestra salud, como por ejemplo el estrés, las diferentes formas de contaminación −atmosférica, acústica, electromagnética−, la poca calidad de los alimentos producidos de forma intensiva, la dieta basada en alimentos procesados y desnaturalizados, el sedentarismo, etc.

paleo dieta

La dieta Paleo defiende el consumo de productos sin transformar

Ante todo esto, ¿qué podemos hacer? Hay elementos de nuestra dinámica diaria que no podemos cambiar de hoy para mañana. Pero hay pautas de estilo de vida que nos pueden ayudar a mejorar, y una de ellas es la de inspiración Paleo. Sí, he dicho Paleo, que viene de Paleolítico!

No se trata de volver a las cavernas y salir a cazar con lanzas pero sí hay elementos de esta visión evolutiva de la naturaleza humana que pueden ayudarnos −y mucho− a sobrevivir mejor a esta modernidad intoxicante.

1. ¿De dónde venimos, los humanos?

Las necesidades biológicas de nuestro organismo vienen marcadas por nuestros genes y estos son el resultado de la evolución de nuestros antepasados a lo largo de millones de años. En palabras de uno de los fundadores de la síntesis actual de la teoría de la evolución, Theodosius Dobzhansky: “En biología nada tiene sentido si no es bajo la luz de la evolución“.

En biología nada tiene sentido si no es bajo la luz de la evolución

Por lo tanto, a menos que seamos creacionistas y pensemos que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios el sexto día de la Creación, debemos reconocer que somos animales con unas necesidades biológicas genéticamente preestablecidas. Y como todos los animales de la naturaleza, los seres humanos de hoy en día estamos genéticamente adaptados al medio en el que nuestros antepasados sobrevivieron y que ha condicionado nuestra genética.

De acuerdo con los registros arqueológicos, se cree que hace 5-7 millones de años existieron los primeros homínidos (primates que caminaban erguidos). Estos evolucionaron hasta el primer ser humano, el Homo habilis, que existió hace 2,5 millones de años. En esta misma época se encuentran registros fósiles de herramientas hechas con piedra, lo que marca el inicio de la Era Paleolítica (del griego, paleos = ‘antiguo’, y lithos = ‘piedra’: ‘antigua edad de piedra‘). Durante la época paleolítica, y gracias a la habilidad para crear herramientas de piedra, estos homínidos pudieron aumentar la ingesta de productos animales que aportaron nutrientes esenciales para el desarrollo del cerebro humano.

De esta manera terminaron evolucionando hacia el primer Homo sapiens, es decir, el primer primate que es anatómicamente idéntico al ser humano moderno. Estos aparecen por primera vez en los registros fósiles encontrados en África, y datan aproximadamente de hace 200.000 años. Se cree que todas las razas humanas provenimos de un único grupo de 1.000 hombres y mujeres que vivieron en África hace unos 200.000 años. También hay evidencias genéticas que estos antepasados acabaron poblando todo el planeta porque eran suficientemente inteligentes y hábiles para sobrevivir a las diferentes condiciones climáticas y hábitats terrestres.

Se cree que todas las razas humanas provenimos de un único grupo de 1.000 hombres y mujeres que vivieron hace unos 200.000 años

Si comparamos la evolución humana con la hora de un reloj, tendremos que durante la mayor parte de nuestro tiempo sobre la Tierra (el 99,6 %) hemos sido cazadores-recolectores, con una dieta basada en: verduras, tubérculos, frutas y porciones de proteína animal. Y que solo en los últimos 14 segundos hemos comido alimentos cultivados en cantidad con el advenimiento de la agricultura (harinas, cereales, lácteos), que ha permitido construir las civilizaciones antiguas y actuales porque permite asegurar una fuente de alimento almacenable, dividir las tareas de trabajo y alimentar muchas bocas. Las últimas 32 centésimas de segundo equivaldrían al tiempo que hemos comido alimentos procesados (bebidas envasadas, grasas alterados, azúcares añadidos, sal refinada…).

La incógnita es si hemos tenido tiempo de adaptarnos genéticamente a estos cambios trepidantes tras miles de años de pauta paleolítica. La evidencia científica parece indicar que no demasiado y que esta desadaptación es lo que produce los problemas de salud de las sociedades industrializadas: enfermedades degenerativas, autoinmunes, obesidad, cáncer, diabetes, problemas cardiovasculares…

2. Entonces, ¿qué puedo hacer para mejorar mi salud y mi alimentación?

Informarte y probarlo. Todo indica que, si tenemos genéticamente predeterminadas nuestras necesidades de exposición al sol, de horas de sueño, de tipo de comida, de actividad física, etc. nuestra biología responderá mejor, es decir, seremos más eficientes, más sanos y más felices, siempre que respetemos al máximo estas necesidades. Empezando por lo que comemos.

Durante la mayor parte de nuestro tiempo sobre la Tierra, el 99,6 %, hemos sido cazadores-recolectores. La agricultura es un invento reciente al que no estamos del todo adaptados.

Es verdad que nos podemos ir adaptando a los cambios y que los seres humanos tenemos unas capacidades intelectuales que nos han convertido en la especie animal con más éxito de la evolución pero los cambios en genética son lentos. Y por más tabletas, teléfonos inteligentes y ordenadores que usemos, como mejor atendamos las necesidades biológicas inherentes a nuestra especie, más saludables estaremos y menos sufriremos de enfermedades crónicas y degenerativas.

evolucion especie

La paleodieta y el estilo de vida que se le asocia es una llamada a volver a comer alimentos de verdad, mínimamente transformados y, a ser posible, de cultivo ecológico, para evitar la sobrecarga tóxica de los productos convencionales. Una inversión de dinero y de tiempo que revierte en una mejor calidad de vida y de salud. Excluye los cereales de la alimentación, especialmente el trigo, porque es el que conlleva más problemas de salud, pero también los lácteos, otras harinas y cereales, y todo lo que sea procesado. Es una forma de alimentación especialmente indicada en los casos de enfermedades degenerativas como las autoinmunes. De hecho, desde diferentes asociaciones de afectados se está recomendando una pauta de alimentación evolutiva, ya que puede contribuir a la reversión progresiva de estas enfermedades. Es el caso de las recomendaciones que se hacen desde el grupo de afectados más importante de hipotiroidismo de Hashimoto (esta enfermedad afecta a un 90 % de los pacientes con enfermedades autoinmunes). Este enfoque evolutivo o paleolítico es el que expondremos en la charla del 13 de junio.

3. ¿Cómo puedo saber más cosas sobre este estilo de vida y alimentación?

Os invitamos a participar en alguna de las actividades sobre la paleodieta que organizamos desde Soycomocomo. Apúntate en la agenda las siguientes fechas:

  • Descubre la Dieta Paleo. Una gran ayuda en caso de enfermedades autoinmunes o inflamatorias. Es decir, una dieta adecuada tanto si tenéis problemas inflamatorios crónicos o repetitivos (alergias, piel atópica, asma, dolores articulares, síndrome del intestino irritable) como si sufrís alteraciones metabólicas (diabetes, hipertensión, colesterol elevado, sobrepeso). Y, sobre todo, si estáis diagnosticados de alguna alteración autoinmune, os invitamos a descubrir la dieta Paleo y todo lo que puede hacer por vosotros. La cita es el sábado día 13 de junio a las 11 en Casa Elizalde (se necesita inscripción previa).
  • Taller de desayunos Paleo. A cargo de Montse Reus (dietista), que os propone participar en un taller de desayunos Paleo en el que descubriréis cómo hacer la primera comida del día de manera diferente y mucho más saludable que los habituales cereales, lácteos, bebidas vegetales, etc. Descubrid propuestas sorprendentes y trucos prácticos para ir rápido por la mañana y poder disfrutar de un desayuno saciante, equilibrado, nutritivo y saludable. Tenéis toda la información aquí (en catalán). Será el sábado 27 de junio a las 10.30 en el espacio Barcelona Cocina Natural.
  • Summit Paleo. Durante el fin de semana del 20 y 21 de junio tendrá lugar la 2ª edición de la Summit Paleo, que será el punto de encuentro de referentes internacionales de la filosofía Paleo. La Summit Paleo centrará su interés en proponer soluciones basadas en la biología y la evolución humana ante la actual epidemia de obesidad, sobrepeso, colesterol, enfermedades degenerativas, etc. Participarán ponentes de renombre como el Dr. Campillo, autor, entre otros, del libro El mono obeso. También asistirá el jefe de Endocrinología del Hospital Josep Trueta, el Dr. Ricart, que hablará sobre medicina evolutiva en la lucha contra las enfermedades más habituales de hoy en día. Sobre los mitos y verdades del colesterol expondrá el Dr. Paris Fernández. Además, el conocido Marcos, de Fitness Revolucionario, vendrá desde México para explicarnos la importancia del legado biológico. Y el equipo de Regenera, especialistas en psiconeuroinmunología clínica, nos mostrarán la compleja interrelación entre cerebro, intestino, equilibrio hormonal y emociones. El encuentro tendrá lugar en el Hotel Avenida Palace de Barcelona y tiene las plazas limitadas.

Todas las actividades tienen descuentos muy interesantes para nuestros socios, aprovechadlos!

 

marc Vergés petitaMarc Vergés, Dietista-nutricionista

 

 

 

 
Montse Reus petitaMontse Reus, dietista y ambientóloga