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Además, cuando estamos fuera de casa somos conscientes de que no vamos a encontrar o disponer de todo lo que tenemos habitualmente en casa, así que aunque queramos seguir con nuestras rutinas diarias debemos ser flexibles y sacar lo mejor de cada situación. Intentaremos seguir cuidándonos pero si no podemos seguir nuestras pautas tan bien como quisiéramos no nos vamos a sentir culpables o con remordimientos. ¡Vamos, una cana al aire nos dará vidilla y nos nutrirá el alma!

Y dentro de todas las cosas buenas que nuestro cuerpo nos brinda, hay que destacar que cada día se renueva. Y, una vez ya hemos vuelto a los buenos hábitos, se limpia. De hecho, a veces creo que es demasiado generoso con nuestras acciones, aguanta lo que no está escrito antes de caer enfermo…

En estos 9 puntos menciono los aspectos más importantes a tener en consideración cuando viajamos para seguir una alimentación lo más limpia posible cuando estamos fuera de casa. El propósito es seguir con digestiones ligeras, evitar sentirnos hinchados y disfrutar de nuestra máxima vitalidad, a pesar de los cambios de horarios y las diferentes comidas. Solo necesitamos seguir algunas prácticas y sencillas recomendaciones durante las tan esperadas y merecidas vacaciones.

1- Empezar el día con una buena hidratación alcalina. Después de lavarnos los dientes y la lengua, que no nos falte el vaso de agua con limón.

  • Si estamos en un hotel nos será muy fácil pedir un vaso de agua templada y un trocito de limón.
  • Si estamos en un apartamento, podemos localizar un supermercado o verdulería y hacernos con algunos limones.
  • Si dudamos de si tendremos acceso a limones naturales, otra opción a la que suelo recurrir es añadir 2 gotitas de aceite esencial de limón al vaso de agua. Eso sí, debemos asegurarnos de que el aceite esencial sea apto para el consumo vía oral.

2- Desayuno verde. Es ideal si podemos llevarnos nuestro extractor de zumos o batidora con nosotros de vacaciones, ni que sea una pequeña batidora individual, y poder prepararnos nuestro zumo o batido verde matutino. Cuando esto no es posible:

  • Localizar un juice bar cerca de nuestro hotel/hostal/apartamento.
  • Comprar un zumo de naranja y añadirle hierba de trigo o nuestra mezcla de vegetales y frutas en polvo de nuestra marca favorita.
  • Si no podemos encontrar un zumo de naranja u otro zumo de fruta natural nos prepararemos un chupito de agua con la mezcla de vegetales deshidratados en polvo.

Así nos aseguramos, sí o sí, que empezamos con una buena dosis de vitaminas, minerales, antioxidantes y enzimas alcalinizantes que nos van a aportar un chute de energía para empezar el día. Este punto lo considero muy importante, sobretodo si estamos viajando por países exóticos donde no tenemos acceso a alimentos frescos o el riesgo de contraer infecciones o bacterias es más elevado. Todos estos micronutrientes nos ayudarán a fortalecer nuestras defensas, que ya pueden verse alteradas por el simple hecho del cambio de horario, las comidas y el clima.

  • Como último recurso, si nada de lo anterior es posible, la mejor opción es empezar el día con fruta fresca, preferiblemente con un cítrico, por su mayor aporte de vitamina C. Es cierto que cuando viajamos a países donde el consumo de agua puede causarnos problemas digestivos se recomienda evitar el consumo de alimentos crudos… Personalmente, no puedo vivir sin ellos, así que no sigo demasiado este consejo, pero si eres de los que tiene un estómago sensible procura comer fruta de piel gruesa y que debas pelar, como las naranjas, las mandarinas, y la piña. Si el vendedor se ofrece a pelar tu fruta vigila siempre que no la lave antes de entregártela, mantén los ojos abiertos y ¡frénale cuando le veas la intención!

3- Desayuno: si con el zumo o batido verde no nos quedamos satisfechos, la opción más práctica es seguir con un buen plato de fruta.

  • Si queremos mantener un desayuno ligero escogeremos frutas ácidas y con alto contenido en agua, como los cítricos, los melones y las frutas del bosque.
  • Si necesitamos energía para llevar a cabo todas las actividades que nos esperan durante la mañana, optaremos por frutas más dulces y densas como el plátano, el mango, el melocotón, la chirimoya…

En el artículo Cómo combinar los alimentos para una buena digestión puedes ver qué frutas pertenecen a cada grupo y como combinarlas entre ellas. Esta es mi opción número 1, comer fruta hasta el almuerzo.

Si queremos algo más denso y tenemos acceso a ello, siempre nos podremos preparar unas gachas de avena, solo necesitamos agua calentita y los copos de avena a los que podemos añadir algunos frutos secos para hacer un desayuno más nutritivo. Si tuviéramos algún tipo de leche vegetal como sustituto del agua aún sería una opción más nutritiva.

avena semilla

Y si optamos por el típico desayuno tradicional del país que estamos visitando, procurad que siempre contenga alguna forma de vegetal. Por ejemplo, en muchos países asiáticos podemos encontrar sopas con fideos de arroz y vegetales locales, es decir, un desayuno de campeones con una correcta combinación de alimentos. Nos conectará aún más con la cultura del país y nos preparará para arrancar con la aventura del nuevo día.

4- Almuerzo y cena: empezar siempre con un buen plato de vegetales.

  • Si pueden ser crudos y en forma de ensalada, porque confiáis en la calidad del agua, mucho mejor. Los alimentos crudos nos van a proporcionar una vez más nuestros preciados micronutrientes, agua y fibra. Sobretodo cuando estamos viajando, tenemos tendencia a sufrir estreñimiento, así que ingerir una buena dosis de fibra en todas nuestras comidas será de gran importancia. Otras opciones serán sopas de verduras, cremas o verduras al horno, al vapor o salteadas.
  • De segundo, si es que no hacemos un plato único o combinado, escogeremos un plato que respete al máximo la combinación de los alimentos. Lo más importante será evitar la mezcla de proteína animal con carbohidratos, como cereales y tubérculos. De este modo haremos que nuestras digestiones sean más ligeras.
  • La cena siempre deberá ser más suave que el almuerzo y procurad dejar tiempo suficiente, mínimo 2 horas, antes de ir a la cama para completar la digestión y para que nuestro organismo ya no esté trabajando al acostarnos.

5- Snacks: el mejor snack para comer a media mañana seguirá siendo la fruta y, si estamos en un viaje de largas excursiones, los dátiles o los fruto secos nos aportaran aún más azúcares rápidos y simples, dándonos una energía instantánea. Los frutos secos también nos saciarán y nos aportarán buenas cantidades de minerales. Es muy recomendable llevar siempre en el bolso o mochila un paquetito de nueces, almendras o semillas para evitar las tentaciones a media tarde.

6- Hidratación: no puedo remarcar más la importancia de mantener el cuerpo hidratado. Nuestro cuerpo es más del 70 % agua y está presente en cada una de las reacciones bioquímicas de nuestro cuerpo. El agua es vital, así que debemos asegurarnos de que disponemos de ella y de que es de calidad. El efecto deshidratador que provoca el avión en nuestro organismo debido a la baja presión atmosférica ya es motivo suficiente para empezar a acentuar la hidratación durante el vuelo. Además, beber a menudo nos ayudará a regular el tránsito intestinal y a prevenir infecciones urinarias. Y aún vamos a dar más importancia al consumo de líquido cuando viajemos a países tropicales donde las temperaturas no bajan de los 35 °C, nos mantenemos activos y perspiramos mucho.

7- Jet Lag: lo último que queremos cuando salimos de viaje es desaprovechar el tiempo, y cuando hacemos viajes de larga distancia en los que sufrimos un cambio horario los primeros días andamos como zombis. Para aliviar los síntomas del trastorno de sueño y estar a tope desde el primer día:

  • Debemos respetar el horario de las comidas del sitio de destino y acelerar la adaptación de nuestro bioritmo.
  • Podemos ayudarnos con un suplemento de Melatonina, una hormona que se encuentra de forma natural en el cuerpo humano y que se encarga de regular los ciclos noche-día. Además, prepara el organismo para conciliar el sueño. La dosis recomendada es de 1-3 mg antes de acostarnos.

8- Botiquín: siempre es bueno llevar con nosotros un pequeño kit de supervivencia o, mejor dicho, “de conveniencia”:

  • Un tarrito con aceite de coco para hidratar piel y labios.
  • Una botellita de aceite esencial de árbol del té por su efecto antiséptico y cicatrizante en caso de heridas, y para aplicar sobre granitos que nos puedan aparecer en la cara debido al cambio de alimentación y clima.
  • Aceite esencial de lavanda por su efecto relajante y conciliador del sueño, y para un buen masaje en las piernas si ha sido un día intenso de no parar (el aceite de coco también sirve de base para hacer masajitos).
  • Cápsulas de probióticos. Nos ayudarán a mantener el tránsito intestinal y serán muy útiles en caso de contraer alguna bacteria gastrointestinal que nos provoque ir demasiado ligeros al baño. Los probióticos agilizarán la recuperación de la flora intestinal y reforzarán nuestro sistema inmunológico.
  • De modo más opcional, llevarnos enzimas digestivas puede ser una buena elección, sobretodo si tu estómago está acostumbrado a comidas ligeras y simples. Las enzimas digestivas se toman al empezar a comer y hacen que la digestión de las comidas sea mucha menos pesada.

9- Flexitarianémonos: siguiendo la filosofía Come Limpio evitaremos los lácteos, el gluten (cereales como el trigo, el centeno, la cebada y la espelta), los fritos y los alimentos altamente procesados. Esto en ocasiones nos puede resultar una utopía incluso cuando estamos en casa, así que con más motivo aún debemos aceptar que algunos de estos alimentos caerán en nuestro plato cuando estemos de vacaciones.

Además, viajar también es sinónimo de entrar en la cultura del país y gran parte de ella se experimenta a través de su gastronomía. Por ello debemos probar los platillos típicos de cada región, disfrutar de sus sabores, olores y aprender sobre sus preparaciones, y esto a veces incluye comer alimentos con gluten, algunos fritos, o probar platos que contienen huevo o caldos con base de pollo (esto último será importante si normalmente evitas el consumo de productos de origen animal). Para mí, la prioridad cuando se viaja es disfrutar de la comida y del placer de integrarnos en el país a través de ella.

Como siempre digo y repito “lo que cuenta es la norma y no la excepción”, y las vacaciones son momentos de excepción, para darse algunos caprichos de más.

Postvacaciones

Cuando ya estamos de vuelta en casa es bueno regresar a nuestras rutinas diarias y reencontrarnos con nuestros alimentos, frutas y verduras. Aunque hayamos mantenido unas vacaciones saludables, por lo general llegamos a casa sintiéndonos un poquito más pesados. ¿Solución? Sí, no estáis equivocados, tomarnos unos días en modo DETOX y darle un Reset al cuerpo.

zumo kiwi

Mi rutina suele ser:

  • Un primer día de monoalimento (consumir un solo tipo de alimento a lo largo de todo el día), eligiendo una fruta rica en agua. Mis favoritas son la sandía, las fresas y los pomelos.
  • Otra opción es comer ensaladas verdes aliñadas tan solo con vinagre de manzana o zumo de limón sin ningún tipo de grasa (no aguacate, frutos secos, semillas, ni aceite).
  • A este día de monoalimento le sigue 1 o 2 días de semiayuno a base de… ¡ZUMOS VERDES!

Mi recomendación es no empezar directamente con el semiayuno a base de zumos, pues sería un cambio demasiado drástico para el organismo. Pasar de comer muy pesado a solo ingerir líquido puede que nos haga la experiencia de los zumos más difícil. Es preferible pasar por una transición donde consumimos alimentos ligeros, ni que sea por tan solo 1 día, y mantener la sensación de masticar antes del semiayuno.

Por encima de todas estas recomendaciones y lo más importante de todo cuando estamos de vacaciones será disfrutar de cada momento y estar en el presente allí donde nos encontremos. No pensar en lo que estamos haciendo bien o mal, sino fluir y escuchar a nuestro cuerpo. Sacarnos esa presión y conflicto interno de querer hacer las cosas a la perfección, primero porque la perfección no existe y segundo, ¿quién quiere ser perfecto y aburrido en un mundo con tantas posibilidades? Escuchad al cuerpo a cada instante y dadle lo que os pide en cada momento. Siempre que la elección sea hecha a consciencia, será una buena elección.

¡Respirad y que tengáis un bonito viaje!

 

Carla Zaplana
Carla Zaplana