Este verano todo el huerto ha ido a destiempo, incluso los hortelanos. Pero dejándola a su ritmo, la naturaleza nos ha ofrecido una cosecha espléndida y generosa que, a última hora, nos ha empujado a la cocina a hacer conservas. Este agosto, hemos recogido las fresas más dulces de la temporada para hacer mermeladas, y ahora, a primeros de septiembre, nos llegan las ciruelas de santa Rosa, las moras, los higos, y un gran abanico de tomates: rosa, de pera, de colgar, cherry… para gozar de infinidad de preparaciones.

El verano pasado ya hablamos de cómo hacer conservas de tomate, pisto, y mermeladas. Éste, sin embargo, os quería proponer hacer ketchup, sí, sí… ¡ketchup! Ya sé que para algunos esta palabra es sinónimo de cocina rápida, o bien de cocina americana, pero no hay que asustarse, ya que, si es casero, es una buena opción para acompañar vuestras preparaciones y una buena ocasión para sorprender y complacer a los más jóvenes de la casa.

Ingredientes para 1/2 litro de ketchup

  • 1 kg de tomates maduros (los de pera tienen un color y textura muy conveniente)
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 diente de ajo
  • 50 g de concentrado de manzana (o bien miel)
  • 6 cucharadas soperas de vinagre de manzana (o bien de sidra o vino blanco)
  • 1 cucharada pequeña de mostaza
  • 1/2 cucharada pequeña de sal
  • 1/2 cucharada pequeña de pimienta roja dulce
  • 1 pellizco de canela molida
  • 1 pellizco de pimienta molida
  • 1-2 clavos de especia molidos (en el mortero)
  • Aceite de oliva virgen

salsa tomate

Elaboración

  1. Poner a cocer, en una cazuela de acero inoxidable y con poco fuego, la cebolla cortada fina a medias lunas, el pimiento a tiras y el ajo con un chorrito de aceite.
  2. Escaldar y pelar los tomates. Cortar en cuatro trozos y añadir a la cazuela con las verduras. Dejar cocer tapado, y a fuego lento, unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando. A media cocción, incorporar la sal.
  3. Cuando todo esté bien cocido, triturar con la batidora hasta que quede bien fino.
  4. Añadir las especies, la mostaza, el concentrado de manzana y el vinagre. Dejar cocer a fuego muy lento, removiendo a menudo, unos 40 minutos hasta que espese. ¡Ya tenéis listo el ketchup!

Si es para conserva, en este momento ya se puede poner en botes esterilizados y bien tapados y cocer al baño maría durante 25 minutos después de que el agua haya empezado a hervir. Aquí hay más información para conservar con seguridad.

En la mesa

Acompaña muy bien elaboraciones diversas como pasta, patatas a la brasa o hervidas con piel, verduras al vapor, a la brasa, tempuras, pescados, huevos, y todo tipo de carnes. También puede ser una salsa opcional para acompañar calçots, unas judías tiernas o espárragos a la plancha o al horno. ¡Os invito a experimentar y a compartir el resultado!

Propiedades nutricionales

El tomate, sobre todo el que ha madurado al sol, contiene bastantes vitaminas, minerales, fibra y un antioxidante específico que le da el color rojo: el licopeno, que protege a las células de los radicales libres responsables de enfermedades cardiovasculares, el envejecimiento y diferentes tipos de cáncer, especialmente el de próstata.

Para aprovechar al máximo la provitamina A y el licopeno, hay que consumir el tomate cocido y con un poco de aceite de oliva; eso sí, hecho en casa y a fuego lento.

Curiosidades

El ketchup es probablemente la salsa más popular por todo el mundo, sobre todo entre los más jóvenes. Es una salsa originaria de la China, que los ingleses importaron en el siglo XVIII y que los americanos supieron popularizar por todo el mundo.

Ah, y recordad: como siempre, es mejor escoger ejemplares de cultivo próximo, y si puede ser ecológico.

Chup, chup... ¡ketchup!Rosa Torras
Técnico Superior en dietética línea naturista
Autora del blog “el Raconet de la Rosa”