Y porque se trata de un desayuno crudo, lo que ya nos permite haber conquistado un tercio de nuestro día con alimentos vivos (los alimentos crudos, como las frutas, verduras y semillas, son el alimento óptimo para las células).

Y porque, además, es delicioso. Así resulta fácil empezar el día de la mejor manera posible. Un desayuno así nos sacia y nos da muchísima energía, que además se multiplica, ya que el cuerpo no tiene que hacer un esfuerzo extra con digestiones pesadas.

smoothie-bol-1-web

Para hacer un desayuno de este tipo hay varias cosas a tener en cuenta:

  1. Tener siempre plátanos congelados. Se congelan cuando están en el punto óptimo de maduración (que es cuando les aparecen manchitas negras). Hacerlo es tan sencillo como pelarlos y ponerlos en bolsas para congelar.
    ¿Y por qué plátano congelado en vez de plátano natural? Pues porque da una cremosidad y densidad diferente y hace que el batido se convierta en un smoothie en vez de papillas.
  2. Disponer de un buen «fondo de despensa» para tener siempre a mano toppings que nos encanten y hagan el desayuno más apetecible..

Mis favoritos para el día a día son las bayas y el coco rallado, ya que resultan deliciosos, son muy antioxidantes y además nos invitan a tomar el batido con cuchara, como si fuera un muesli, pero son igualmente fáciles de digerir. En Salud Viva podemos encontrar todo tipo de bayas.

En cuanto a la leche: las caseras son mis preferidas, aunque si no tenemos suficiente tiempo, podemos recurrir a leches envasadas de calidad como las de Amandín, marca española y de una calidad excelente con mucha variedad para escoger.

Y algo que no es un requisito pero que me gusta tener a mano (sobre todo en verano) son los cubitos de leche vegetal. Los podemos usar si nos apetece aportar más frescura al batido sin aguar-lo.
smoothie-bol-2-web

Por cierto, ¿sabías que …?

  • Lúcuma: Procedente del continente americano. Es un endulzante de índice glucémico bajo, ideal para potenciar el sabor dulce sin incrementar los niveles de azúcar en sangre. Se trata de un antiinflamatorio muy potente. Contiene gran cantidad de calcio, sodio, magnesio y potasio.
  • Baobab: Procedente de África. Tiene mucho hierro, potasio y magnesio. También tiene más calcio que la leche y más vitamina C que las naranjas. Contiene muchos antioxidantes y cuida la flora intestinal.
  • Mesquite: O algarrobo blanco, procedente del continente americano. Tiene un sabor muy dulce, de caramelo y muy agradable al paladar, no requiere insulina para ser metabolizado, lo que lo convierte en perfecto para personas diabéticas. No es un gran superalimento en términos de propiedades, pero sí tiene un alto porcentaje de lisina y es un buen complemento para obtener proteína completa vegetal. Además, es rico en calcio y magnesio.

La receta

Cantidad: 1 persona
Tiempo: 5 min
Utensilios: batidora

Ingredientes:

  • 200 ml de leche vegetal casera o comprada
  • 1 plátano congelado
  • 2 melocotones o 4 paraguayos
  • 1 c de lúcuma
  • 1 c de baobab
  • 1 c de mesquite
  • 2 cubitos de leche vegetal

Toppings:

  • Bayas de Goji
  • Moras blancas
  • Coco rallado
  • Arándanos negros
  • Polen de abejas

Preparación:

  1. Poner en el vaso de la batidora todos los ingredientes del batido y triturar.
  2. Servir en un bol y añadir toppings al gusto.
Elka Mocker
Elka Mocker

Health coach nutricional, creadora de recetas y del blog LalaKitchen.com
Promotora de una alimentación y estilo de vida saludables

    @ama.come.vive.brilla