Espaguetis de calabacín

foto: Núria Roura

El pasado viernes, una amiga con quién había quedado para cenar me dejó plantada en el último momento. ¿Os lo poder imaginar? Me había puesto incluso maquillaje, rímel y pintalabios (ecológico y sin parabenos, claro) y mi súper vestido sexy. Además, tenía un hambre voraz porque salivaba sólo de pensar en la cena que nos esperaba. Así que la situación era la siguiente: tenía un hambre increíble y me tenía que preparar algo saludable para comer –esto para mí es innegociable–, rápido y sin ensuciarme, porque después de lo guapa que me había puesto, como mínimo quería aguantar el maquillaje y el vestido una hora más (je, je!).

Como este tipo de situaciones ya me han pasado otras veces –es lo qué hay cuando tienes muchos amigos artistas– me he convertido en una mujer bastante previsora. Y vosotros también lo poder ser. Qué es ser previsora? Antes que nada, siempre tengo alguna verdura fresca; siempre. Por otro lado, tengo un armario de la cocina dedicado a frutos secos y semillas (de sésamo, calabaza, girasol, chía, lino, cáñamo); algún bote de legumbres o verduras cocidas ecológicas para poderme hacer un plato de judía verde con un buen hummus en un momento, por ejemplo; y tengo un rincón del armario destinado a superalimentos como la levadura nutricional. Los superalimentos contienen más nutrientes por caloría que la mayoría de alimentos, y tienen muchas vitaminas, minerales, antioxidantes y enzimas, así que me aseguran una buena aportación de nutrientes de manera fácil y cómoda para días con poco tiempo o platos improvisados (y también para añadir sabor y placer organoléptico a los platos).

Volviendo a la salida frustrada: “Y ahora… ¿qué como?”, pensé. Así que me fui hacia la cocina para ver qué verdura fresca me quedaba. Como he dicho, siempre tengo alguna cosita, pero teniendo en cuenta que era viernes y que hago la compra semanal de productos frescos los sábados, tampoco tenía mucha variedad. Me quedaba un calabacín, un aguacate y tres zanahorias.

Viendo los ingredientes que tenía, visualicé el plato muy rápidamente: haría unos espaguetis con el calabacín, trocearía la zanahoria muy pequeña para dar el toque crujiente al plato, y con el aguacate –que con el hambre que tenía me lo habría comido todo– aportaría el punto cremosos y la “dulzura” que buscaba después de la plantada de mi amiga. Además, podía añadir un poco de levadura nutricional, para disfrutar de su especial sabor, una mezcla de nueces y queso ahumado y vinagre de umeboshi. Además de imaginarme que el plato quedaría delicioso, nutricionalmente era una comida ideal, porque el calabacín aporta un hidrato de carbono con pocas calorías y muy ligero; la zanahoria tiene betacarotenos y prepara la piel para el verano; el aguacate y el aceite de oliva son grasas muy saludables; la levadura nutricional aporta vitaminas del grupo B, proteína y fibra; y el vinagre de umeboshi ayuda a digerir con más facilidad.

¿Qué fue lo mejor de la cena improvisada? Que además de prepararla en 10-15 minutos como mucho, la disfruté al máximo. Tengo que reconocer que es uno de mis platos preferidos actualmente, porque siempre que lo como lo disfruto muchísimo, y a la vez me siento limpia, lo digiero bien y sé que estoy alimentando mi cuerpo con nutrientes de buena calidad. A menudo lo preparo para comer: sólo añadiendo legumbre o cereal integral y algún tipo de semilla, tengo un plato único muy completo, saludable, energético y nutritivo. ¡Es genial! Y, ahora en verano, es un plato ideal para llevar a la piscina, a la playa o de excursión.

¿Os animar a hacer esta cena tan rápida y deliciosa? Os detallo los pasos y los ingredientes que necesitáis. Es muy fácil:

Ingredientes

  • 1 calabacín
  • 1 aguacate
  • 3 zanahorias
  • 1 cucharada sopera de levadura nutricional
  • Aceite de oliva (de buena calidad, es decir, de primera extracción en frío y ecológico)
  • Vinagre de umeboshi (o sal marina sin refinar)Ingredientes y elaboración espaguetis de calabacín

 

 

Preparación

  • Lavar muy bien las verduras –yo lo hago bajo el grifo de agua filtrada por ósmosis–, para no tener que pelar las zanahorias ni el calabacín (si son ecológicos).
  • Coger un plato y el Spirali (la máquina de hacer espaguetis de verduras). Hacer los espaguetis de calabacín de forma que ya caigan directamente en el plato.
  • Partir las zanahorias por la mitad a lo largo, y cada mitad también por la mitad. A partir de aquí, trocear muy pequeñas. También se pueden picar con la batidora, o bien rallar. Añadir las zanahorias a los espaguetis.
  • Abrir el aguacate y cortar a trozos.
  • Añadir el aguacate a los espaguetis y remover bien.
  • Añadir la levadura nutricional.
  • Aliñar con un poquito de vinagre de umeboshi y aceite de oliva. Si no se tiene vinagre de umeboshi, se puede hacer una vinagreta con aceite de oliva, sal marina sin refinar y un poquito de agua.
  • Mezclar todo bien y… ¡a disfrutar! 🙂Preparación espaguetis de calabacín

 

Núria Roura
Núria Roura

Coach de salud por el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York. Es autora del libro Detox SEN. Acompaña a las personas a hacer cambios de hábitos profundos y progresivos a través de retiros, acompañamiento individual, programas en línea, formación y conferencias. Comparte su camino de sanación para inspirar a vivir y comer sin culpa, ansiedad ni culpabilidad. Defiende una alimentación saludable, energética y nutritiva más allá de las etiquetas. www.nuriaroura.com

    @nuriarourasen