Neus Elcacho es una de las colaboradoras más conocidas de Soycomocomo. Dietista integrativa en la Consulta de Soycomocomo, ha conducido el curso online “Combatir las cándidas”, escribe artículos, da charlas, organiza retiros y ahora, finalmente, publica su primer libro, “La dieta de las emociones”, que os firmará este viernes, 20 de abril, en la primera jornada Sant Jordi Healthy.

Un libro lleno de herramientas, consejos, ideas y recursos prácticos para ponernos manos a la obra y avanzar a nuestro ritmo y desde nuestro nivel hacia el bienestar y la felicidad a través de unos hábitos saludables. Neus me explica que para ayudar a equilibrar nuestras emociones y encontrar la felicidad nos ayudará una dieta que contenga todos los nutrientes necesarios para que funcione correctamente nuestro sistema nervioso y las hormonas. Además, en “La dieta de las emociones”, le da la vuelta a la pirámide nutricional mediterránea mojándose en temas como los cereales, los lácteos, las grasa, las algas y los alimentos ecológicos ya que, para ella, es importante una alimentación consciente con el planeta ya que es nuestra fuente de alimentos, de energía y de paz.

“La dieta de les emociones”, tu primer libro, ¿es el que siempre habías deseado escribir?

Sí, siempre había querido escribir un libro y un día la editorial Planeta se puso en contacto conmigo a través de Instagram para proponerme escribir un libro sobre salud integrativa, que es la perspectiva desde la que trabajo con mis pacientes. Hablo mucho de la relación que hay entre la alimentación y las emociones, sin entrar en patologías, pero ofreciendo unas bases claras.

Las bases que explicas en el libro son aplicables a prácticamente todo el mundo, ¿verdad?

Sí, porque mi idea ha estado crear una herramienta que pueda llegar a muchísima gente. Yo quiero que mi abuela o mi prima pequeña puedan entenderlo. Actualmente, tenemos un problema, y es que todo el mundo habla de alimentación, de cómo perder peso, etcétera, y esta sobreinformación acaba generando desinformación. No puede ser que tengamos miedo a que un plátano o un aguacate nos engorden, pero, en cambio, nos comamos tranquilamente un croissant como recompensa de un día duro.

¡Pero aún hay médico y nutricionistas que hablan de esto!

Sí, es la vieja escuela, la que nos pretende vender productos para perder peso o nos propone dietas hipocalóricas con la mítica ensalada y la pechuga de pavo. Como consumidores, necesitamos información clara, aprender a ponerlo todo en cuestión y dejar de sentir miedo. Miedo a no tener suficiente calcio si no tomamos leche, a que nos falte proteína si no comemos carne en cada comida, etc. Debemos informarnos para poder romper mitos que nos limitan.

¿Qué claves nos aporta “La dieta de las emociones” para aprender a ponerlo todo en cuestión, como dices?

En el libro hablo de todos los focos que son importantes para ayudarnos a equilibrar nuestro bienestar y nuestra felicidad. Muchas veces me preguntan “¿la dieta y los alimentos me pueden hacer feliz?, y les digo que, en una parte importante sí, pero no al 100%. Porque, aunque comas mucho plátano, que es rico en triptófano, no evitarás una depresión. Cada vez hay más investigaciones sobre la conexión entre el segundo cerebro (el intestino) y el sistema nervioso, pero esto no lo es todo. Cualquier persona que lleve una dieta saludable descubre que tiene más energía, más concentración, que se siente mejor en general. Es un pez que se muerde la cola: si tenemos ansiedad, comemos peor, y si comemos peor, tenemos más ansiedad. El ciclo de las frustraciones, por ejemplo, que también es importante.

En el libro encontrarás ejercicios de respiración, de estiramientos, ideas para desayunar y tener más energía, para comer y no tener sueño, para picar entre horas y no tener remordimientos, cenar y dormir bien, ejercicios para priorizar, organizarte, gestionar el estrés, escucharte, mimarte, trabajar con las creencias limitantes, los juicios y el perfeccionismo…

¿Y por dónde empezamos?

En el libro no digo por dónde debemos empezar, pero hablo de todos los factores a tener en cuenta, en un orden más o menos aleatorio, y propongo un plan de acción que tiene que empezar por aquel ámbito que te resulte más fácil. La mayoría de gente ya sabe la teoría y sabe que debe comer bien, hacer deporte o dormir 8 horas, pero no lo hace. Por tanto, debemos replantearnos nuestra vida entera: ¿es normal no tener tiempo para cocinar o para dormir? Esta típica frase de “de algo me tengo que morir” es un gran error, porque no tiene en cuenta que podemos disfrutar, y mucho, de un estilo de vida saludable, el problema es que nadie nos ha enseñado cómo y nos han dicho que, si lo hacemos, nos aburriremos. Cuando empecemos a soltar obligaciones, comenzaremos a integrar.

El libro tiene dos partes muy diferenciadas. Al inicio, arrancas exponiendo estas bases y luego propones recetas saludables...

Sí, quiero que la gente entienda de qué manera la alimentación nos puede ayudar a equilibrar nuestras emociones y nuestra felicidad. Hay mucha gente que no entiende la relación imprescindible que debemos tener con la naturaleza y no la prioriza. Todo lo que comemos o absorbimos, sea a través de la piel o con la respiración, debe ser de calidad.

Imagino que las patologías que ves en la consulta a menudo son sólo la punta del iceberg de esta desconexión con uno mismo.

Claro, tienes que ir a buscar cuál es la base que falla. Yo diría que casi el 90% de personas que quieren perder peso y vienen a la consulta tienen problemas emocionales o una mala relación con la comida. La gente es consciente de ello y esta consciencia aún les provoca más estrés. Yo intento explicar que es muy importante la flexibilidad y tenemos que entender que debe haber momentos para todo y que también podemos soltarnos con la comida y comer algo menos sano, el problema es encontrar el equilibrio. Hacer excepciones cada día es engañarnos. Hoy en día, no comemos sólo porque tengamos hambre sino porque estamos aburridos o enfadados, para premiarnos o para cubrir cualquier tipo de necesidad emocional, y esto es un error.

¿Qué tiene el sabor dulce que resulta tan insustituible?

Desde que nacemos, hay una huella en nuestro cuerpo que es la memoria sensitiva y el sabor dulce es el primero que probamos a través de la leche materna. Por tanto, ya desde bebés, asociamos el dulce al cariño, a la protección y a las caricias. Así que cada vez que sentimos la necesidad de dulce, deberíamos plantearnos si necesitamos mimarnos, premiarnos o protegernos. Es muy importante revisar qué nos está pasando. Este ejercicio lo propongo en un diario emocional del libro. A mí, a veces, también me apetece un poco de chocolate cuando estoy en el sofá, el problema es que no me como la tableta entera ni lo hago cada día. Cuando lo como, como un chocolate de calidad, sin azúcar añadido, ecológico, etc. Además, genéticamente, estamos hechos para desear los alimentos ricos en grasa o azúcar, porque generan más reservas para sobrevivir.

De hecho, ante la rabia o el estrés, es normal que deseemos alimentos crujientes que nos relajen; ante el cansancio o el aburrimiento, alimentos dulces o salados que nos activen; y ante la tristeza o la apatía, alimentos dulces o grasientos que nos den placer y afecto. ¿De qué otras formas puedes premiarte, darte cariño, activarte o relajarte sin necesitar la comida? Llénate de vida, no de comida.

En el libro, también nos das opciones para comer cuando sentimos la necesidad de dulce.

Sí, propongo 50 opciones saludables para momentos en los que tengamos deseo de dulce, y también de salado. Hay una cuestión clave y es llenar la despensa de comida sana. Además, cuando me preguntan cómo sustituir el azúcar, ya empezamos mal… porque no se trata de sustituir, se trata de acostumbrar el cuerpo a no sentir la necesidad de azúcar o de sal. Si desacostumbramos nuestro paladar al azúcar y a la sal, disfrutaremos de muchos otros sabores como el amargo o el ácido y, evidentemente, del dulce o del salado natural.

No podemos olvidarnos de hacer que nuestra dieta sea un poco más inteligente, que no nos engañen con las etiquetas, ni en los comercios o en los anuncios; que sea social y flexible, ya que vivimos en sociedad y con unas tradiciones; que sea muy digestiva. Si tenemos una salud digestiva cuidada, tendremos mejores conexiones neuronales y pensaremos mejor, enfermaremos menos, tendremos menos dolor, más sensación de bienestar, nuestras hormonas estarán equilibradas, descansaremos mejor, tendremos más energía y mejoraremos nuestro estado de ánimo. También es importante que la dieta se adapte a ti: que nos escuchemos, que experimentemos, que dediquemos tiempo a cuidarnos y a disfrutar de los sentidos.

¿Crees que en la consulta acabas haciendo más de psicóloga que de dietista?

(Ríe). En su momento, me di cuenta de que necesitaba más recursos para ayudar a la gente a nivel emocional, por eso empecé a estudiar coaching nutricional. Pero no soy ni quiero ser psicóloga, y siempre digo que yo puedo llegar hasta cierto punto, pero a menudo hace falta complementar con otro profesional. Porque si sólo te interesa seguir estrictamente una dieta, la ansiedad la seguirás sintiendo y sólo la seguirás cuando te sientas motivado. Por tanto, es mejor atacar la raíz.

Por eso no hablas de dietas sino de estilo de vida.

Exacto, por este motivo soy dietista integrativa, porque te hablo de alimentos y de horarios, pero no son los únicos factores que tengo en cuenta. Hay muchos pacientes que me dicen que vienen a verme porque yo voy un poco más allá y los trato como personas. Intento dar a mis pacientes todo lo que yo, en su momento, he echado en falta como paciente.

¿Y qué has echado en falta?

Sobre todo, que me miren a los ojos. Que me traten como a una persona, que me expliquen qué me pasa, las causas y las consecuencias. Implicarme en la terapia o en el tratamiento.

¿Has disfrutado escribiendo el libro?

¡Mucho! Ha sido muy terapéutico para mí también. Todo lo que he investigado, todo lo que he descubierto de mi misma… todo lo que iba escribiendo, lo iba trabajando en primera persona. Y estoy contenta con el resultado. Ahora, de hecho, ya está saliendo la segunda edición en catalán y en castellano.

¡Justo en Sant Jordi!

¡Sí! El viernes 20 de abril estaré firmando en el FNAC de Barcelona, el fin de semana me voy a Menorca, y el lunes, día de Sant Jordi, estaré en tres puestos más.

Más información:

  • Hashtag en Instagram: #ladietadelasemociones
  • Web del libro dónde encontraréis capítulos gratuitos y recursos descargables: ladietadelasemociones.com
Marta Costa
Marta Costa

Periodista y posgrado en Comunicación Alimentaria.
Coordinadora de contenidos de Soycomocomo.