A medida que pasan los años, queremos cuidar la piel para que se mantenga joven y elástica y, así, prevenir la aparición de los signos de la edad. A menudo buscamos cremas naturales con efecto antienvejecimiento, pero no debemos olvidar que cuidar la piel por dentro es tan importante como hacerlo por fuera. Así pues, la alimentación juega un papel muy importante, ya que hay nutrientes que favorecen una salud óptima de la piel.

El agua

Es indispensable para mantener un buen estado de la piel. Nos ayuda a mantenerla hidratada y favorece la eliminación correcta de las toxinas que la perjudican.

Antioxidantes

Son un grupo de vitaminas, minerales, enzimas y pigmentos naturales que nos protegen y nos ayudan a combatir los radicales libres y desempeñan un papel esencial en la renovación de la piel.

Con la alimentación podemos obtener bastante cantidad con el consumo de verduras, hortalizas y frutas; ¡cuánto más variedad y de más colores tomemos, mejor!

Algunos antioxidantes que debemos tener presentes son los betacarotenos, las vitaminas E y C, el selenio, el licopeno, las antocianinas…

Grasas de buena calidad

El aceite de oliva virgen extra, el aguacate, el pescado azul y los frutos secos y semillas nos aportan nutrientes imprescindibles para mantener una piel bien estructurada y tersa.

El omega-3 es un ácido graso especialmente importante, ya que regula diversas funciones del organismo y forma parte estructural de las membranas de todas las células del cuerpo.

Proteínas de buena calidad

Son un constituyente básico de la piel y son esenciales para mantener y reparar las células, construir tejido nuevo y fabricar enzimas. Como parte de la prevención del envejecimiento, los aminoácidos intervienen en la producción de moléculas antioxidantes, como el glutatión y el ácido lipoico.

Incorporar todos estos alimentos en el día a día ayuda a combatir el envejecimiento de forma natural, pero, además, también se puede recurrir a la ayuda de complementos específicos que pueden colaborar a la hora de recuperar la energía de la juventud tanto por dentro como por fuera, como la coenzima Q10.

Esta enzima se encuentra en todas las células del cuerpo y juega un papel clave en la producción de energía. Si las células de la piel son capaces de producir más energía, la piel estará más sana, firme y elástica, y se favorecerá la capacidad de combatir los radicales libres de manera eficaz. Por lo tanto, la coenzima Q10 ayuda a proteger las células del proceso de envejecimiento y a mantener una piel más suave y llena de vitalidad.

Hay que tener en cuenta que, a partir de los veinte y cinco años, el cuerpo deja de fabricar Q10 endógena de forma progresiva y, así, se reduce la producción de energía celular; es cuando se inicia el proceso de envejecimiento. Por ello, puede ser muy beneficioso tomar coenzima Q10.

Además, podemos encontrar complementos como ActiveComplex Q10 Gold, que, además de Q10, incorporan vitamina C, que contribuye a proteger las células del estrés oxidativo y a formar colágeno. Se trata de un complemento de alta calidad y biodisponibilidad, ya que tiene un Q10 idéntico al natural, y ha sido documentado en más de noventa estudios científicos gracias a su eficacia.

Lo que eliminamos es tan importante como lo que tomamos

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y refleja, casi siempre, el estado interno de la persona; por este motivo, nutrirla bien desde dentro es tan importante para mejorar su aspecto. Pero hay más: mantenerla lejos de tóxicos es tan importante como asegurar una buena nutrición.

¿Qué hay que evitar?

  • El alcohol y el café
  • Los productos procesados ​​que contienen azúcares añadidos, grasas de mala calidad, aditivos…
  • Los lácteos de mala calidad
  • La proteína animal de producción intensiva y las carnes procesadas
  • Alimentos cargados de tóxicos: es preferible priorizar alimentos ecológicos
  • Cosmética convencional
  • Productos de higiene con parabenos, siliconas, parafinas y otras sustancias no deseadas
  • Colonias y perfumes químicos

Cuando los órganos emuntorios principales (el hígado, los riñones, los pulmones y los intestinos) tienen demasiado trabajo, la piel es la encargada de echar una mano en las tareas de eliminación. Por ello, cuantos menos tóxicos ingiramos a lo largo del día, menos haremos trabajar a estos órganos y la piel no resultará perjudicada.

Por lo tanto, reducir la entrada de estos tóxicos, optar por una buena nutrición y tomar complementos como la coenzima Q10 es el mejor tratamiento antienvejecimiento y de belleza que podemos regalarnos para mantener la piel llena de vitalidad.