La horchata, la bebida mediterránea refrescante por excelencia, además de ser deliciosa, destaca por los siguientes efectos beneficiosos en el organismo y porque estimula cambios vitales reconocidos desde hace siglos. Veamoslo:

Efectos sobre el organismo

Prevención de enfermedades cardiovasculares: por el tipo de grasas que tiene la horchata de chufa –un 77% de las cuales son monoinsaturadas, en concreto el ácido oleico, el mismo del aceite de oliva– se argumenta que podría regular las grasas en sangre, y contribuir a aumentar el colesterol HDL (el bueno) y a reducir el LDL y los triglicéridos (los malos). Además, su fibra también podría ayudar a reducir el colesterol (4). Empíricamente se ha demostrado que el aceite de chufa tiene buenas propiedades antioxidantes (5) y, por lo tanto, preventivas del envejecimiento celular y del daño cardiovascular.

Chufas

Contribuye al buen estado del sistema inmunitario: la chufa es rica en un aminoácido relativamente poco frecuente en productos vegetales, la arginina, un aminoácido esencial en la etapa de crecimiento porque ayuda al correcto desarrollo del sistema inmunitario inmaduro de los niños. Además, es precursor del óxido nítrico, una sustancia que participa en la transmisión de la señal nerviosa, la dilatación de los vasos sanguíneos y la modulación del sistema inmunológico, sobre todo el intestinal (6).

Propiedades antibacterianas: hay estudios que muestran la actividad antibacteriana (7) del extracto de chufa gracias a sus fitoquímicos (como los alcaloides, flavonoides, fenoles, taninos, terpenoides y glicósidos). En concreto parece que es útil para combatir las bacterias que causan problemas intestinales como las diarreas del viajero o la salmonelosis (Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Salmonella sp, entre otras) o incluso algunas del aparato respiratorio y urinario (Klebsiella pneumoniae, Protuyos vulgaris ) (8).

Propiedades prebióticas: la chufa tiene un 10% de fibra, pero en la horchata se reduce al 1%; así, con un vaso, tendríamos aproximadamente 2,5 g de fibra principalmente soluble, que es la que tiene más capacidad prebiótica (alimenta la flora intestinal sana) (9) y reduce la reabsorción del colesterol secretado por la bilis y evita que vuelva al torrente sanguíneo).

Estimuladora del sistema digestivo: sus enzimas (amilasa y lipasa) facilitan la digestión de los hidratos de carbono y de las grasas respectivamente: alivian las molestias de la dispepsia flatulenta y evitan el meteorismo (10). Estas propiedades solo se conservan intactas si la horchata no lleva azúcar y no ha sido sometida a altas temperaturas (UHT, pasteurización, esterilización).

Precauciones

  • Diabéticos: deben evitar las que llevan azúcar porque un vaso puede tener hasta 40 g de hidratos de carbono (almidón y sacarosa), más de dos raciones (11). Puede alterar los niveles de azúcar en sangre.
  • Alergia: no es habitual. Las revistas médicas especializadas han descrito un par de casos (12)
    de alergia alimentaria con reacciones de hipersensibilidad cutánea y bronquial. De todas formas, las personas con alergia a otros frutos secos deben vigilar porque algunas horchatas pueden contener trazas de frutos secos y semillas (4).
  • Bebés: la horchata de chufa no es un alimento apto para bebés (4).

Cambios vitales

La medicina tradicional china la utiliza para tratar los problemas de estómago y de hígado. Por su sabor y textura, la horchata de chufa tiene propiedades saciantes, tranquilizantes y calma el deseo de dulce.

Además, le atribuyen las siguientes acciones:

  • Regulador intestinal: astringente (en caso de diarrea), carminativo (ayuda a digerir), protector estomacal, tonificante del intestino. Buena para aligerar los cólicos (13).
  • En la mujer: estimula la producción de leche (galactagogo) y ayuda a regular la menstruación (emenagogo) (12).
  • Propiedades afrodisíacas: le han atribuido estas propiedades de forma empírica, pero parece que la razón es que tiene mucho cinc, oligoelemento imprescindible para el desarrollo testicular, la formación y movilidad de espermatozoides (espermatogénesis) (14).

En la tradición mediterránea, se ha utilizado desde hace siglos para combatir las inflamaciones de las vías respiratorias y las molestias estomacales. Lo recoge el médico del rey Carlos I, el doctor Andrés Laguna, en el siglo XVI (15) y el profesor de botánica Pius Font i Quer (en el año 1956) al recopilar la información tradicional sobre las plantas medicinal en la publicación Plantas Medicinales: el Dioscórides Renovado, cuando dice que la horchata de chufa es calefaccente y desecante, expele las flatulencias, fortifica las entrañas, aligera los cólicos, provoca la orina y la menstruación y es buena para el vértigo y el aturdimiento de cabeza. Se utiliza algunas veces como colutorio para las úlceras de boca.

Montse Reus
Montse Reus

Dietista y Ambientóloga

    @montsereusdietista