Desarrollo del bebé

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Esta semana, el bebé llega a los 15 centímetros de largo y a los 200 gramos de peso (más o menos como un mango, ¡pero de los grandes!). Un mango que, como cuenta Heidi Murkoff en Qué se puede esperar cuando se está esperando (Ed. Medicci), está recubierto de una capa grasienta de color blanco –parecida a un queso de untar– denominada vérnix caseosa que cubre la piel del bebé y lo protege del líquido amniótico que lo rodea. Normalmente termina desapareciendo a medida que se acerca el momento del parto, pero hay bebés que cuando nacen todavía tienen. Sin esta protección, probablemente el bebé saldría muy arrugado.

Alimentación de la madre: Como cada semana de embarazo (y como ya hemos advertido en artículos anteriores), es muy importante que la madre incremente la ingesta de hierro, proteínas y calcio. Algunos alimentos nos pueden ayudar a asimilarlos (sobre todo el calcio y las proteínas), como las algas hiziki y arame, las lentejas, el brócoli y los nabos.

Pero en este quinto mes de embarazo, y aprovechando que el sol brilla con fuerza, dedicaremos la semana a hablar de la vitamina D y del efecto que tiene en la madre gestante y en el bebé. La vitamina D es fundamental en la formación del esqueleto del bebé (cada vez mayor), que sólo la puede adquirir a través de la madre; por lo tanto, si ésta no tiene bastante, al pequeño también le faltará. A pesar de que la llamamos vitamina, se trata de una hormona que el organismo sintetiza por la piel a través de la luz del sol, por eso se recomienda dar paseos a primera hora de la mañana o de la tarde, cuando el sol no da demasiado fuerte.

Alimentos que contienen vitamina D: Olga Cuevas recomienda ingerir setas shiitake y pescados azules. También podemos obtenerla a través de la yema del huevo o de algunas leches enriquecidas.

Algunos beneficios de la vitamina D:

  1. Asegura una absorción intestinal adecuada del calcio.
  2. Favorece el desarrollo intrauterino del bebé.
  3. Reduce el número de casos de niños con bajo peso al nacer.

Atención, madres vegetarianas: Para asegurar una ingesta suficiente de vitamina D y si no podemos exponernos al sol o bien tenemos la piel muy oscura, sería recomendable revisar si la leche que tomamos o bien el suplemento prenatal (en caso de que nos lo hayan recetado) incluye dosis de vitamina D. Las madres vegetarianas pueden apostar por panes y cereales enriquecidos con este componente.

Atención: La información ofrecida en esta sección es genérica -tanto en cuanto a la evolución del feto, como la alimentación de la madre y en la complementación nutricional. Para tener un asesoramiento directo, se recomienda consultar el ginecólogo o un nutricionista especializado.

Gemma Castanyer
Gemma Castanyer