Cropped image of a female controlling breast for cancer

Mantén la belleza de tus pechos

Desafortunadamente, una de las partes menos cuidadas del cuerpo es el pecho. Como sabemos que, a lo largo de los años, los pechos cambian –por la pubertad, el embarazo, la lactancia, la menopausia–, hay que tener un cuidado especial en cada momento. Los pechos son muy frágiles y los cambios bruscos los afectan. Flacidez, estrías… todos estos problemas aparecen como consecuencia de una rotura de las capas profundas de la dermis ocasionada por los cambios bruscos que tienen lugar durante las diferentes etapas de la mujer.

Entre las causas de la flacidez y el deterioro del pecho encontramos la pérdida de peso con dietas drásticas, ya que favorecen la pérdida de peso rápido sin tener en cuenta que el pecho es una zona delicada; una postura incorrecta de espalda y hombros, ya que favorece que el pecho caiga; las largas exposiciones al sol, que envejecen de forma precoz la piel y la hacen menos elástica; el deporte, que, si no se lleva un sujetador adecuado, puede afectar a la forma de los pechos; y también la maternidad, la lactancia y el envejecimiento.

Todos estos factores no deben acabar necesariamente con la belleza del pecho si recorremos a cremas hidratantes, buenas posturas y ejercicios específicos.

Cuidado de los pechos durante la lactancia

Durante la lactancia podemos tener grietas y mastitis.

Las grietas son resultado del roce mecánico causado por una mala postura del bebé cuando succiona. Lo mejor es asegurar que está bien colocado y dejarse asesorar por una consultora en lactancia materna. Cuando las grietas aparecen, hay que secar bien los pechos para evitar que la humedad reblandezca la piel. Lo podemos hacer al sol, que además revitalizará la piel, o utilizar un secador con aire no muy caliente para evitar la toalla. Y sobre todo, el mejor remedio es aplicar la propia leche de la madre, que ayudará a cicatrizar mejor que los preparados de lanolina, rica en vitamina D, una vitamina que protege la piel de infecciones. También va bien lavar el pecho con una infusión de manzanilla y secarlo cuidadosamente. Para las grietas graves, se pueden utilizar compresas con tisanas de consuelda.

Las mujeres con mastitis pueden manifestar fiebre alta, malestar importante, sensación de debilidad y una zona del pecho dura, caliente y roja; también pueden notar astenia y debilidad. Una mastitis es una obstrucción que se ha infectado; normalmente aparece en un solo pecho y en un solo cuadrante. También se puede tener sensación de quemazón, dolor intenso y pinchazos al amamantar sin llegar a tener fiebre. Ambos casos se deben a una alteración microbiana de la leche materna.

Para solucionarlo, Alba Lactancia materna da, en este enlace, los consejos siguientes: es necesario que antes de cada toma se aplique calor local, ya sea con una alfombrilla eléctrica, un secador de pelo, paños calientes y húmedos, una ducha… También hay que hacer masajes en la zona durante unos tres minutos, y, cuando deba mamar, colocar al niño de forma que la barbilla quede justo por encima, o por lo menos en la dirección de la obstrucción.

También hay remedios caseros naturales como compresas calientes -por ejemplo, de hojas de hinojo hervidas diez minutos- y masajes con aceite de almendras dulces; hojas verdes de col, con el nervio chafado para que actúen los taninos, en el sujetador, o cataplasmas con infusión de fenogreco. Otra buena opción es rallar una zanahoria y aplicarla en el pecho en forma de cataplasma. A veces, también hay que sacarse leche para descongestionar. En cualquier caso, hay que pedir consejo al médico o a una asesora en lactancia materna.

Además, para evitar las estrías durante el embarazo y la lactancia es bueno aplicar cada día aceite de argán o de rosa mosqueta. Otra buena opción es el aceite antiestrías de Weleda, una formulación basada en aceite de almendras dulces y aceite de jojoba –que suavizan e hidratan la piel–, aceite de germen de trigo –rico en vitamina E– y extractos de árnica –con un efecto tonificante–; el conjunto de estos ingredientes mejora la elasticidad de la piel.

Productos naturales que mantienen la belleza de los pechos

Los aceites vegetales –como el de almendras dulces, de argán, de rosa mosqueta…– son un excelente producto para nutrir e hidratar los pechos y todo el cuerpo. Se pueden comprar aceites esenciales para aromatizar y elaborar preparados propios: solo hay que añadir cinco o seis gotas de aceite esencial al aceite vegetal escogido. Algunos aceites esenciales que pueden ir bien son el de benjuí, que ayuda a estimular la circulación sanguínea y suaviza la piel; el espliego, que calma la piel y sirve para tratar irritaciones cutáneas; el limón, que purifica el cuerpo y evita la flacidez de los tejidos cutáneos…

Se recomienda aplicar el aceite haciendo un masaje suave por la noche, antes de ir a dormir, y seguidamente ponerse ropa de algodón para facilitar el oxigenación de la piel. Por la mañana, es bueno regalarse una buena ducha y aplicar una capa generosa de crema hidratante.

Otro buen aliado para la piel frágil de los pechos es la miel. Una buena opción es aplicar mascarillas o cataplasmas, que se deben retirar con agua tibia. Suavizan la piel y, si hay grietas por el embarazo o la lactancia, ayudan a cerrarlas; además, nutren la piel y activan la circulación superficial, acaban con la sequedad de piel, las arrugas e impurezas.

Nutricosmética: colágeno y ácido hialurónico

Combinar tratamientos de estética y suplementación nutricional es ideal para multiplicar los efectos. Para mejorar el aspecto de los pechos y lograr una buena turgencia y reafirmación, además de un buen cosmético, es interesante combinar la suplementación de ácido hialurónico y colágeno. Por una parte, el colágeno –un gran aliado para mantener la belleza de los pechos, ya que ayuda a mantener la piel lisa, suave y hidratada y elástica– es una proteína y el constituyente principal del tejido conjuntivo. Por otra, el ácido hialurónico ayuda a retener agua y volumen n la piel; es una sustancia que encontramos distribuida sobradamente en todo el cuerpo, forma parte de los componentes principales de la matriz extracelular. Se ha visto que la suplementación nutricional puede ayudar a aumentar la hidratación y la elasticidad de la piel y mejora la síntesis de colágeno.

Plan diario de belleza para los pechos

Limpiar cada noche los pechos y la zona del escote con una leche limpiadora suave.
Una vez al mes, hacer una exfoliación vegetal suave, ya que la piel de esta zona es muy delicada.

Retirar los restos con agua fría.

Después de la exfoliación o de la leche limpiadora, según el día, aplicar crema hidratante. Hidratar también hombros, zona del escote y cuello.

Una vez por semana, aplicar una mascarilla hidratante y nutritiva.

Si se sigue una dieta, se puede prevenir la aparición de estrías aplicando aceite de argán o de rosa mosqueta.

Hacer ejercicios específicos de pectorales.

Jordina Casademunt

Nutricionista

    @jordinacasa
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