El peligro de los perfumes convencionales

La cosmética natural es, hoy en día, la única alternativa si queremos resguardar la piel y el planeta de sustancias tóxicas. La piel es el gran órgano de contacto con el exterior y, a través de ella, el cuerpo absorbe una enorme cantidad de sustancias que, luego, pasan al torrente sanguíneo y afectan a la salud. La cosmética convencional utiliza sustancias que, entre otros problemas, actúan como disruptores hormonales y son potencialmente cancerígenas. Cuando utilizamos cremas, champús o perfumes, es vital asegurarse de que estos productos hayan sido elaborados de manera respetuosa con el medio ambiente y a partir de ingredientes naturales, que no nos perjudiquen.

Los perfumes convencionales son productos altamente problemáticos, principalmente por su contenido en ftalatos y almizcles artificiales, dos sustancias sintéticas cuyos efectos a largo plazo se desconocen, pero que las evidencias señalan como capaces de producir alteraciones en el ADN. Una alternativa a este tipo de productos son los perfumes elaborados a partir de aceites esenciales, que no producen daños y, por el contrario, pueden beneficiarnos a través de sus fragancias.

Aguas de colonia naturales y funcionales

¿Conocéis la olfatoterapia? Se trata de una rama de la aromaterapia que se ha desarrollado en los últimos diez años y que emplea el poder del olor de los aceites esenciales para actuar sobre la esfera psicoemocional y aportar un mayor bienestar. La olfatoterapia combate los bloqueos y desequilibrios emocionales y también trabaja a nivel físico, ya que reduce el sufrimiento.

A nivel orgánico, las fragancias actúan en diferentes etapas para conseguir su acción terapéutica.

  1. La nariz capta las fragancias.
  2. Las moléculas químicas de los aceites esenciales se disuelven en la mucosa nasal.
  3. La fragancia es analizada por el cerebro.
  4. La información se transmite al cerebro límbico, que es la sede de las emociones y la memoria.
  5. Se envía una señal de control al sistema nervioso autónomo y posteriormente se transmite al cuerpo y a los órganos.
  6. Se efectúan reequilibrios a nivel emocional y físico: regulación cardíaca, reparación, sudoración, funcionamiento de glándulas y órganos, para actuar en las sensaciones de estrés, falta de energía, falta de confianza en uno mismo…

Llevada a la cosmética natural, la olfatoterapia ofrece un mundo de posibilidades a nivel emocional, ya que puede producir diferentes sensaciones según la necesidad, a través de productos de uso diario.

La casa Acorelle es la marca dedicada a este nuevo concepto terapéutico de la cosmética natural. Con más de doce años de experiencia en la formulación de productos de belleza bio, Acorelle ha creado perfumes únicos a partir de aceites esenciales cuyos principios activos permiten clasificar sus aromas en tres grupos: estimulantes o dinamizantes, equilibrantes y relajantes.

Limón, cedro, pachulí, entre otros, son algunos de los aceites esenciales que se utilizan para crear Jardin des Thés, Patchouli Essential y Terre de Cèdre, las tres fragancias estimulantes, que actúan para recuperar el tono, la confianza y la seguridad en sí mismo.

Las fragancias Absolu Tiaré, Douceur de Rose y Fleur de Vanille tienen propiedades equilibrantes; persiguen una sensación de calma, bienestar y energía positiva, a través de los aceites esenciales del geranio, el ylang-ylang y la naranja, entre otros.

Por último, las fragancias con propiedades relajantes ayudan a descansar y a relajarse gracias a los aceites esenciales de naranja, lavanda, mandarina, entre otros, que se van combinando para conseguir máximo placer sensorial y calma emocional. Divine Orchidée, Rève de Lotus e Infusion de Néroli son el resultado de estas combinaciones exquisitas.

Los perfumes Acorelle están elaborados a partir de materias primas naturales y de máxima calidad y no llevan sustancias bioacumulables, ingredientes de origen animal, colorantes ni otras sustancias dañinas. Además, la marca utiliza envases responsables con el medioambiente.