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¿Cómo y cuándo empieza a estudiar sobre cáncer?

Durante el primer año en la facultad de medicina, un hermano de mi madre fue diagnosticado de cáncer de pulmón y nos dijeron de llevarlo a casa para que pudiera morir con dignidad en unas seis semanas. Y así fue. Éste fue mi primer encuentro cercano con el cáncer. El tercer año de carrera empecé a aprender sobre cáncer; años más tarde empecé con la investigación y, justo entonces, a mi padre le detectaron el mismo tipo de cáncer que a mi tío. Y también murió. Sus muertes prematuras me hicieron pensar que, una vez diagnosticado el cáncer, ya era demasiado tarde y empecé a pensar en el diagnóstico precoz y la prevención. En 1975 empecé a estudiar la prevención del cáncer de colon en relación con el contenido de fibra y grasa en la dieta. Y no había algo definitivo que relacionara la disminución de la incidencia de cáncer con la fibra. Se lo tendré que resumir mucho. Analicé datos de Finlandia y Dinamarca. En Finlandia la incidencia en cáncer de colon era la mitad respecto a Dinamarca; las dietas en ambos países contienen cantidades similares de fibra, pero vi que la dieta en Finlandia contenía de un 20 a un 30% más de IP6.

¿Qué es el IP6?

El IP6 es un carbohidrato natural que está en la tierra, y lo absorbimos por las plantas y por los granos de cereales, sobre todo arroz, maíz y trigo. Cuando ingerimos estos granos el IP6 entra en el organismo. Hace treinta años se creía que no podía entrar en nuestras células; seguí investigando y años más tarde vi que sí, aunque mis colegas pensaran que no era posible. Hice experimentos y comprobé que, una vez lo comemos a través de estos alimentos y otros, aparece en la sangre. Hoy sabemos que el IP6 está presente en todas nuestras células vivas y también en los animales.

¿Y qué hace?

Seguí investigando aunque mis colegas me tomaban por loco. Descubrimos que el número de tumores en ratones tratados con IP6 era mucho menor. El supuesto era que prevenía el cáncer, que es lo que yo buscaba, pero constaté que no sólo era preventivo, sino que los tumores se reducían de tamaño. ¡Un tercio! Me hizo pensar que estaba pasando algo más con la ingesta de IP6. Me armé de valor y administré el agente cancerígeno oxamina, esperé seis meses y luego di, además, IP6 en dosis más altas que en los experimentos anteriores; a ver qué pasaba. Cinco semanas después, el número de cánceres en dichos animales era mucho menor y, estadísticamente, es un dato muy significativo. Y cuánto mayor era la dosis, mayor era el efecto.

¡Un gran resultado!

Aún hay más. Entonces vi que si combinaba el IP6 con inositol, los resultados mejoraban y tenía mejor efecto aún.

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¿Qué es el inositol?

Es parecido al IP6. De hecho, el IP6 es un inositol unido a seis grupos de fosfato –cada uno de los cuales tiene sus propios efectos bioquímicos y se encuentra por todo el organismo. Tanto el IP6 como el inositol están en algunos alimentos de nuestra dieta. Total, que en mi estudio, el número de metástasis de pulmón en ratones tratados con las dos sustancias fue muy potente. El IP6 no mata las células, lo que hace es que dejen de dividirse; es decir, inhibe el crecimiento de las células cancerosas. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos decidió mirárselo diez años más tarde, y lo estudiaron con sesenta líneas diferentes de cáncer. Y 59 de 60 cánceres se redujeron notablemente.

Me he informado antes de hacerle la entrevista y he visto que hay IP6 en ciertos cereales como el maíz o el trigo, pero le seré sincera: me intranquiliza que esté en estos dos cereales, y me gusta saber que también lo encontramos en las coles, levadura de cerveza, sésamo y nueces. En los monocultivos de maíz y trigo se están haciendo barbaridades.

¡Claro! Actualmente a los cereales como el arroz y el trigo los someten a procesos químicos y mecánicos para eliminarles la capa de salvado, precisamente dónde se encuentra el IP6. Además, habría que comer cantidades muy elevadas, porque los porcentajes de IP6 en los granos no es elevado. Además yo diría que todo se debe comer con moderación, porqué, además, con la alimentación, hoy, ya no podemos tener buenos niveles de IP6.

¿Por qué?

Por la dieta que tenemos hoy, y que no es precisamente la mediterránea, por las sustancias cancerígenas que hay en la comida, en el ambiente, en el agua que bebemos, en el aire que respiramos. Hoy, el riesgo de tener cáncer es mucho mayor que hace cien años. Por eso hace falta un suplemento alimenticio y no sólo comer alimentos ricos en IP6. Un ejemplo: la población de la etnia bantú, en Sudáfrica, come medio quilo de harina de maíz al día y no tienen cáncer, ni diabetes, ni enfermedades cardiovasculares ni piedras en el riñón. Nosotros necesitamos mucho más IP6 que ellos porqué no comen la comida procesada, las grasas o azúcar del primer mundo, ni están contaminados como nosotros. Es interesante ver que, cuando los sudafricanos de la etnia bantú van a Johannesburgo y comen cómo se come en la gran ciudad, su incidencia en cáncer y otras enfermedades aumentan y se ponen al mismo nivel que los occidentales.

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¿Qué hace el IP6 en el cuerpo?

Tiene un papel reparador del ADN, en la proliferación y diferenciación celular y es un reconocido antioxidante que actúa neutralizando los efectos dañinos de los radicales libres en el organismo, mejorando el sistema inmune y apoyando una actividad celular saludable. El IP6 y el inositol son moléculas antioxidantes que impulsan la actividad de las células Natural Killer (células que aumentan la fuerza del sistema inmunológico, las defensas) y suprimen la angiogénesis tumoral.

¿Y los pacientes? ¿Hay estudios clínicos?

Sí. Reduce la tasa de crecimiento tumoral y la combinación disminuye los efectos secundarios de la quimioterapia mejorando la calidad de vida y también la supervivencia del paciente. *Miren esta imagen de un paciente con metástasis en el hígado y que no quiso hacer quimio. Durante unos meses se trató con IP6 e inositol, y se observó una reducción del tamaño del tumor de hígado.

¿Usted recomienda tomar IP6 y no hacer quimio?

No. Para nada. Sólo le ponía un ejemplo de cómo un paciente notó los efectos del IP6 sin hacer nada más. La combinación de la terapia oncológica y la suplementación parece ser lo óptimo. El IP6 reduce la actividad tumoral tanto cuando se hace combinado con la quimioterapia como cuando el paciente decide no hacer el tratamiento. En ambos casos hemos visto que el tumor se reduce y también mejoran mucho los efectos secundarios del tratamiento.

Y al jugar este papel de suprimir células malignas y ser un potente antioxidante, ¿es eficaz en alguna otra enfermedad?

¡Sí! Juega un papel importante en la prevención de cálculos renales y en osteoporosis, colesterol alto y Alzheimer. A nivel de densidad ósea, hemos visto cómo cambia un paciente suplementado con IP6 con uno que no lo ha tomado. En 1995, en ratas tratadas con amianto, se vio un retroceso importante de la inflamación. Reduce el daño cuando hay un ataque en el corazón; es decir protege el corazón durante un infarto de miocardio. Es un gran antioxidante, evita la formación de colesterol y de arterioesclerosis y es un quelante del hierro. También se han hecho estudios sobre la prevención de formación de cálculos renales. También puede ayudar con la diabetes y previene las complicaciones de ésta.

Participa, entonces, en muchos procesos vitales del organismo. Ya sólo me queda preguntar si recomienda tomar IP6 a toda la población como prevención.

Absolutamente. Hemos comprobado que el IP6 no afecta a las células sanas, normales. Yo mismo lo tomo desde hace dieciocho años y durante este tiempo no he tenido ni un resfriado. Ni cáncer, ¡de momento!. En personas sanas, recomiendo 1-2 gramos diarios (2-4 cápsulas), hasta tres veces al día. Con riesgo hereditario se pueden tomar hasta unos 4 gramos al día.

Es muy desconocido todo esto doctor en nuestro país, ¿verdad?

En Estados Unidos, el Reino Unido, Serbia, Croacia, está extendido y muchos profesionales lo recomiendan, pero en España es muy nuevo; sí. En España, la empresa Cien por Cien Natural es la única que vende la fórmula de inositol con IP6 que he desarrollado y patentado.

Fuera insomnio y estrés

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Reinhard Verlinden es un prestigioso nutricionista belga que conoció el IP6 en el año 2000 y, desde entonces, ha comprobado su eficacia a la hora de dormir y descansar . “Lo mejor de tomar IP6 e inositol para dormir es que poco a poco empiezan a haber menos noches de pensamientos sin final, y con el tiempo se concilia el sueño tan pronto como se alcanza la almohada. Incluso si no hay ningún problema para dormir, tomar IP6 e inositol puede ayudar a mantener un buen horario de sueño y a entrar en una rutina. IP6 e inositol también pueden ayudar a mejorar el sueño gracias a que se comunican con los receptores GABA en el cerebro. Los receptores GABA son los que hacen que nos relajemos tanto física como mentalmente, especialmente bajo condiciones de estrés alto. Si los receptores GABA no funcionan correctamente, no se es capaz de parar las reacciones físicas y mentales que se tienen cuando estamos estresados. Desde que sabemos que el inositol trabaja conjuntamente con los receptores GABA, se hace más probable que estos receptores funcionen correctamente y seamos capaces de soportar el estrés de la vida diaria sin sentir ningún efecto mental o físico. Y mejorar tanto el insomnio como la gestión del estrés, cuando hay procesos como el cáncer, es fundamental.

Núria Coll
Núria Coll

Directora de soycomocomo.es

  @nurcoll   @nuriacoll