agua de mar¿Qué tiene que ver el agua de mar con una revista sobre nutrición? Con esta frase del titular, Eurípides y Platón describieron las virtudes de este gran líquido que baña nuestro planeta. Aunque todo el mundo conoce los efectos beneficiosos de un baño en el mar pocas personas conocen los efectos positivos que nos proporciona a nivel físico, mental y emocional. De hecho, no fue hasta 1904 que gracias al investigador francés René Quinton se vio que el mar era un gran plasma y el líquido donde se bañan nuestras células es análogo al agua de mar original, ancestral, que era menos concentrada en sales que el actual mar, de donde surgió la vida sobre la Tierra y los primeros unicelulares. Este fisiólogo creó la terapia marina utilizando el agua de mar en una época de desnutrición y enfermedades infecciosas que cursaban con diarreas severas y sus descubrimientos hicieron nacer una terapia que salvó muchas vidas.

Pruébalo

1. En caso de problemas de piel (eccemas, acné…) se puede suplementar la dieta con agua de mar y sobre todo evitar los alimentos ricos en grasas saturadas (embutidos, carnes, quesos), además de dar preferencia a los alimentos ricos en grasas monoinsaturadas (aceite de oliva virgen de primera presión en frío) y poliinsaturadas: omega-3, como pescado azul, nueces, algas, y omega-6 como los frutos secos y semillas oleaginosas.

2. Si hay problemas intestinales, la suplementación con agua de mar favorece un buen equilibrio de probióticos y prebióticos mejorando el correcto tránsito intestinal y la salud de las microvellosidades. Siempre, claro está, es importante seguir una alimentación rica en cereales integrales, verduras y frutas del tiempo y alimentos ricos en probióticos como los yogures de buena calidad o el kéfir, los alimentos fermentados como los pickles, el miso y el tempeh y alimentos ricos en prebióticos como las alcachofas, los espárragos, las cebollas, ricas en inulina, y frutas. Si el problema persiste, un buen suplemento alimenticio con una mezcla de probióticos y prebióticos puede ayudar.

3. Para las embarazadas, además de una alimentación rica en cereales integrales, verduras, algas y proteínas de calidad, una buena manera de aportar nutrientes esenciales al feto es mediante la suplementación con agua de mar, ya que presenta la misma composición que el líquido amniótico y además regala al futuro bebé la información ancestral de nuestros orígenes.

4. Para beber a diario es mejor escoger un agua de baja mineralización o que haya sido filtrada por osmosis. Los minerales del agua no son biodisponibles.

Afortunadamente, este descubrimiento y su práctica no se han perdido gracias al interés de médicos e investigadores. Uno de ellos, Laureano Domínguez Ruiz, escritor e investigador colombiano, se dedica a crear dispensarios marinos en zonas de alta mortalidad infantil. Escribió el prólogo de lo que se considera el mejor libro sobre el tema: El Plasma de Quinton. El secreto de nuestros orígenes, de André Mahé.

El agua de mar original y nuestro plasma sanguíneo tienen muchas similitudes. El 71-75% de nuestro organismo está formado por agua, curiosamente la misma proporción que ocupa el medio marino sobre la superficie de la Tierra, y su composición mineral es similar a la del medio marino, un líquido fundamental para apoyar la vida celular. Por tanto, podemos entender que este líquido, que acogió el nacimiento de la vida en la Tierra y que baña las células del cuerpo humano desempeña un papel fundamental en la salud del organismo. Qué contiene este mar ancestral que es tan beneficioso para nuestra salud? Aparte de presentar todos los minerales necesarios para el buen funcionamiento de las células encontramos todos los elementos básicos para la vida en la proporción correcta y en estado biodisponible. También contiene ácidos nucleicos, ADN, aminoácidos esenciales, proteínas, trazas de hidratos de carbono y vitaminas. Todos estos nutrientes ayudan a equilibrar el organismo devolviéndole la vitalidad. También potencia el sistema inmunitario, favorece el tránsito intestinal, mejora la salud de la piel, el estrés, fortalece los huesos y mejora el estado de ánimo.

Suplemento contra algunas enfermedades crónicas

Hoy en día son muchos los médicos y nutricionistas que recomiendan el agua de mar como suplemento base de cualquier dieta. Según la Dra. Ana Alesón, médica naturista y miembro del equipo del Dr. Pros, “el agua de mar se puede considerar como un nutracéutico, ya que actúa a la vez como un medicamento y como un alimento. Actualmente se utiliza como suplemento de enfermedades crónicas como la fibromialgia, la fatiga crónica, la colitis ulcerosa, alergias… para ayudar al drenaje y al reequilibrio de los minerales tan importantes para las reacciones químicas del cuerpo. En el campo de las enfermedades respiratorias la aplicación de agua de mar tanto por vía oral como tópica o mediante aerosoles, ducha nasal y vapor es un elemento imprescindible que permite una evolución favorable y como elemento preventivo, siendo los niños un grupo especialmente susceptible”.

Por otra parte, la suplementación con agua de mar puede compensar el déficit de minerales que estamos teniendo debido a la alimentación diaria actual y al actual sistema de agricultura intensiva que desequilibra el contenido en minerales de los suelos empobreciéndolos de ciertos minerales, como es el caso del magnesio. El agua de mar es una excelente fuente a través de la cual podemos recurrir a los minerales y oligoelementos que nuestro organismo necesita de forma biodisponible, pues gracias al fitoplancton (la mayor biomasa del planeta) y a la acción del sol se fijan los minerales en el agua de mar, el zooplancton se alimenta del fitoplancton obteniendo una masa de elementos biodisponibles para el ser humano; es lo que se conoce con el nombre de biocenosis: la transformación de elementos minerales no biodisponibles en elementos biodisponibles.

También es importante tener en cuenta la calidad del agua de consumo diario. Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua dejan claro que las aguas puras crean cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las aguas contaminadas o las aguas del grifo y tratadas con cloro provocan el caos. Si el agua es la base de nuestro organismo sería interesante reflexionar, por un lado, el tipo de agua que tomamos cada día, ya que puede afectar positiva o negativamente a nuestra salud y, por otro lado, recordar lo que René Quinton señaló como medio vital del agua, de donde procedemos, el agua de mar, el origen de la vida.

Fuente: El plasma de Quinton. El secreto de nuestros orígenes, de André Mahé

Jordina Casademunt
Jordina Casademunt

Nutricionista