excesos-nadalencs-retallada-e1450631146814Todos sabemos que limpiar el cuerpo después de estos días para recuperar el bienestar y el equilibrio físico y mental es una de las soluciones que se suele recomendar. Otra acción que podríamos hacer, paralela a toda esta serie de comidas, es tomar suplementos alimenticios a base de plantas, extractos, oligoelementos, etc. que nos ayuden a disminuir sus consecuencias, como por ejemplo: el cardo mariano −junto con diente de león−, para mejorar la función hepática; la faseolamina o la judía blanca, como captadora de hidratos de carbono; la Garcinia cambogia, que evita la conversión de los hidratos de carbono en grasas; la cola de caballo, para ayudar a eliminar líquidos y evitar la retención; el cromo, que nos ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre…

Indirectamente, con todas estas acciones, mejoraremos el tránsito intestinal, evitaremos flatulencias, disminuiremos la ansiedad de picar dulce, controlaremos el peso, etc. Y si encontramos un rato para practicar ejercicio físico, ¡ya sería perfecto!

¿Cuáles serían los suplementos alimenticios encargados de mantener el bienestar y el equilibrio físico y mental?

  • El cardo mariano (Silybum marianum) protege el hígado y la vesícula biliar, tiene una acción antiinflamatoria importante, actúa como antioxidante de las células hepáticas y elimina impurezas que se depositan cuando filtra sangre contaminada.
  • El diente de león (Taraxacum officinale) tiene poder estimulante de la función hepática y biliar, gran poder diurético y es de las plantas que se utiliza más en ese sentido. Depura la sangre de toxinas.
  • La alcachofa (Cynara scolymus) contiene la cinarina como principio activo mayoritario y su principal función es la de favorecer la secreción biliar, ya que ayuda a la digestión de las grasas. Tiene efecto hepatoprotector.
  • El inositol ayuda al hígado a descomponer y metabolizar mejor las grasas y eliminarlas del organismo. En combinación con vitaminas del grupo B se potencia su acción y, cuando se consume con colina, el inositol forma lecitina, conocida por luchar contra la formación de grasa.
  • La metionina (aminoácido esencial) minimiza la absorción de algunas grasas como el colesterol e impide que se deposite en las arterias, lo que previene posibles alteraciones cardiovasculares.
  • La cúrcuma (Curcuma longa) es más conocida por su función como antiinflamatorio, pero su elevado contenido en curcumina permite atribuirle propiedades hepatoprotectoras y antioxidantes y propiedades coleréticas y colagogas, ya que favorece el drenaje y vaciado de la vesícula biliar. Mejora las digestiones, especialmente la digestión de las grasas, y disminuye las flatulencias.
  • El boldo (Peumus boldus) tiene una función digestiva importante, ya que aumenta las secreciones biliares y esto facilita estos mismos procesos. También tiene función hepatoprotectora y propiedades carminativas −favorece la eliminación de gases−, sedantes, depurativas y diuréticas.
  • La Garcinia cambogia, gracias al ácido hidroxicítrico (principio activo principal), bloquea la enzima que transforma el exceso de hidratos de carbono en grasas y colesterol. Así se evita su total absorción. Actúa también como saciante, ya que aumenta las reservas de energía en el hígado y transmite al cerebro que el mensaje que ya se ha consumido suficiente alimento, lo que frena las ganas de seguir comiendo.
  • La Gymnea sylvestre ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre y a reducir esas ganas y la ansiedad de picar dulce entre horas. Evita que se llegue a un estado de hipoglucemia e incluso puede llegar a regenerar las células beta del páncreas productoras de insulina.
  • El cromo es un oligoelemento que interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas. Tiene una función muy similar a la Gymnea sylvestre, ya que regula los niveles de glucosa en sangre y también controla los estados de ansiedad de picar dulce entre horas.
  • La judía blanca o faseolamina (Phaseolus vulgaris) se ha demostrado efectiva en varios estudios clínicos gracias a su capacidad de bloquear temporalmente la absorción de carbohidratos. Su mecanismo de acción se basa en neutralizar temporalmente, como hemos dicho, la capacidad de la enzima alfa amilasa para digerir los almidones, lo que evita su posterior transformación parcial en tejido adiposo. Los almidones no digeridos se transforman en fibra no soluble que, al no ser absorbida, se elimina al final del proceso digestivo y favorece el tránsito intestinal.
  • La Chlorella es un alga de agua dulce que aporta proteínas, vitaminas y minerales. Contiene mucha clorofila, lo que significa que aporta oxígeno a la célula, tiene mucha capacidad para captar metales pesados y toxinas, regula las funciones intestinales, estimula el sistema inmunológico, etc. Así pues, hay que valorar su poder depurativo y regulador intestinal.

Estos son algunos de los complementos que podemos encontrar en el mercado, ya sea como complejo o individualmente. No hace falta tomarlos como tratamiento, excepto la Garcinia cambogia, la Gymnea sylvestre y el cromo, que sí recomendamos empezar a tomar antes porque tardan un poco más en hacer efecto. El resto los podemos tomar una media hora antes de iniciar la comida.

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Alimentos

Hay que decir que sería recomendable controlar el resto de comidas mediante unos buenos hábitos saludables, ya sea con la práctica de ejercicio físico regular como con un control de la alimentación que aporte todos aquellos ingredientes que nos ayuden a depurar el organismo.
En cuanto al ejercicio físico, se aconseja hacerlo tres veces por semana, aeróbico y de una hora y media como máximo para ayudar a quemar calorías. Algunos ejemplos serían correr, ir en bicicleta, caminar a un buen ritmo y de manera constante… Sudar es una técnica muy saludable para eliminar toxinas a través de la piel.
En cuanto a los alimentos, se deben consumir aquellos que tengan pocas calorías, sobre todo frutas y verduras, que nos aportan agua y fibra, sacian y, por tanto, nos ayudan a depurar el organismo, sobre todo el hígado. Comer crudo, tomar combinados de frutas en forma de zumos y batidos, cocer los alimentos al vapor o beber caldos depurativos serían algunos ejemplos de maneras de cocinar estos productos.
Algunas de las frutas aconsejables serían la manzana, la pera, el kiwi o la uva, ya que aportan un tipo de fibra que ayuda a eliminar toxinas y limpiar los intestinos y, además, regulan el estreñimiento. El pomelo es otra fruta con gran poder diurético; permite eliminar muchas toxinas y líquido por vía urinaria.
Si hablamos de verduras, tenemos la remolacha, el rábano negro, la alcachofa, la col y el apio. Todas tienen funciones diuréticas, protectoras del hígado y de la vesícula biliar. Purifican la sangre y tienen un poder antioxidante que permite captar las toxinas y eliminarlas del organismo. También son aconsejables el calabacín y la berenjena −que contienen mucha agua−, ya sea cocinados en forma de crema con un poco de patata y cebolla, a la plancha, al vapor o hervidos. El poder diurético que tienen nos permite eliminar líquido y toxinas por vía urinaria.

Eliminar de la dieta todo lo que son azúcares refinados, fritos, harinas refinadas y grasas saturadas, como mínimo los días no señalados de estas fechas, nos ayudará a encontrarnos mejor y a evitar inflamaciones intestinales, hacer mejor las digestiones, evitar flatulencias, evitar dolores de cabeza, migrañas… Y, por último, remarcar la importancia de beber agua durante todo el día, no solo durante las comidas.

En resumen

  1. Tomar suplementos alimenticios estos días de tantos compromisos sociales y de cambios de hábitos alimentarios nos permitirá disfrutar de cada una de las comidas. Agradeceremos encontrarnos bien después de cada comida, ya que disminuiremos las flatulencias, los reflujos, las digestiones pesadas, la acidez y regularemos el tránsito intestinal.
  2. Combinar los suplementos con frutas y verduras durante el resto de las comidas será una buena opción para ayudar a eliminar toxinas y depurar el organismo.
  3. Beber agua durante todo el día, aunque no se tenga sed, y la práctica de ejercicio físico nos permitirá llevar mejor los cambios de rutina alimentaria de estas fechas.
  4. Hacer cinco comidas al día es la mejor opción para aportar al cuerpo todo lo que necesita, incluyendo un almuerzo completo con cereal integral, con verdura y proteína vegetal o pescado, y una cena ligera

Espero que todos estos consejos os ayuden y, si tenéis alguna duda, ¡estamos aquí para solucionarla!

Mireia Segarra

Farmacéutica y especialista en nutrición ortomolecular