La toxicidad no la recibimos únicamente a través de los alimentos, sino que también la podemos absorber a través del contacto con ciertos materiales. Es importante cuidar la alimentación, pero debemos entender que también lo son los utensilios que utilizamos para cocinar. Por ello, aprender a escoger bien puede resultar primordial para la salud y evitará que tengamos que enfrentarnos a disruptores endocrinos o a otros problemas que puedan derivarse de ello.

Cómo escoger una sartén saludable sin teflón

Seguramente os han hablado del titano, del acero inoxidable, de la cerámica, del hierro y de otra serie de materiales que quizás desconozcáis. Todo esto puede resultar muy confuso y hacer que nos volvamos locos a la hora de escoger la mejor opción. ¿Qué sartén es la más saludable? ¿Cuál será la menos problemática? ¿Cómo debo cuidarla?

El auge de estos materiales ha sido debido a la necesidad de encontrar alternativas al problemático teflón, ese material sintético que hace que nada se quede pegado en la sartén pero que tiene capacidad de acumularse tanto en el medio como en el cuerpo de los seres vivos. Se ha asociado a distintas enfermedades y se ha visto que tiene un gran efecto como disruptor endocrino.

Por eso, aunque no existe una única respuesta válida universal, sí podemos hablar sobre las mejores y peores alternativas que, actualmente, hay en el mercado. Así os podréis hacer una idea un poco más clara de dónde acudir cuando queráis adquirir algún producto nuevo.

Las peores alternativas al teflón

  • Aluminio: este material se utiliza de forma habitual tanto en sartenes o para cocinar (el famoso papillote) como en envases de alimentos (como las latas). El problema del aluminio es que puede tener posibles efectos neurotóxicos y se ha relacionado con distintas enfermedades neuronales y degenerativas.
    En cualquier caso, es importante tener especial cuidado, sobre todo si hay problemas renales. Además hay que evitar usar alimentos ácidos para cocinar, ya que pueden aumentar la capacidad de migración del material hacia los ingredientes.
  • Esmaltes con plomo: este material se suele encontrar en recipientes de cerámica y también se puede acumular fácilmente en el organismo y acabar provocando problemas digestivos, cansancio o dificultad para descansar, entre otros efectos.
  • Cobre: el cobre es uno de los mejores conductores de calor, pero, por desgracia, suele contener estaño y causar intoxicaciones o acumulación en diversos órganos, aunque en ocasiones se utiliza únicamente como cobertura de fondo, de modo que no entra en contacto directo con el alimento (en este caso es importante comprobar que se esté utilizando un revestimiento adecuado).

 Las mejores alternativas al teflón

  • Hierro: si damos un uso adecuado a este material, puede ser una buena alternativa y durar toda la vida. Es una opción tradicional y, generalmente, inocua. Es importante añadir un poco de aceite de oliva cada vez que se lava para evitar que se oxide.
  • Hierro fundido: esta opción es más cara que la anterior, pero también puede durar toda la vida si se usa de forma adecuada. Se fabrica con moldes de arena y a veces incluye esmaltado que sirve para evitar que se oxide. Es muy buena alternativa para cocinar alimentos a la plancha.

¿Lo mejor? Difunden el calor de forma adecuada por toda la superficie, con el tiempo crean una capa antiadherente natural y aguantan temperaturas elevadas.

¿Lo peor? Es fácil que los alimentos se peguen las primeras veces que se utilicen, requieren de un especial cuidado para evitar que se oxiden y son pesadas. Además, en algunos casos el hierro puede migrar hacia los alimentos (aunque esto no tiene por qué ser problemático).

  • Acero inoxidable: estas sartenes son más ligeras que las de hierro y son una buena opción para la cocción de cualquier tipo de alimento a la plancha o frito. A diferencia de los otros, no requiere ningún mantenimiento especial.

¿Lo mejor? Tienen precios más económicos, son resistentes y, a diferencia de las sartenes de hierro, no requieren de un cuidado específico.

¿Lo peor? No conducen el calor del mismo modo que las de hierro y pueden dar problemas en personas alérgicas al níquel, cromo o molibdeno, ya que pueden contener cantidades mínimas de estos materiales.

  • Titanio puro: este material es ideal para cualquier tipo de cocción. Los productos de titanio se han utilizado para elaborar prótesis, piezas de aeronáutica e implantes dentales debido a su inocuidad y biocompatibilidad, entre otros beneficios.   

¿Lo mejor? Difunde muy bien el calor, resiste la corrosión, inhibe el crecimiento bacteriano, no se pega, es un antiadherente duradero, es ligero y no libera sustancias tóxicas.

¿Lo peor? Su precio elevado.

Algunas marcas de confianza

  • Hierro:

DeBuyer

Ken Home

  • Hierro fundido:

Le Creuset

Lodge

  • Acero inoxidable:

Fissler

Khun Rikon

  • Titanio:

Woll

SKK

No hay ningún interés ni beneficio comercial.

Glenn Cots

Dietista y divulgadora de nutrición y recetas saludables en glenncots.com

    @glenncots
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