Hace casi un mes que comenzó el confinamiento y nos estamos adaptando a esta nueva realidad que ha creado el estado de alarma por la pandemia de COVID-19. Se puede salir poco y hay gente que no lo hace ni para comprar comida, ya que, para evitar desplazamientos, prefiere hacer pedidos en línea; pero quien compraba en los mercados de productores les ha perdido la pista.

formatge de cabra

En este sentido nos encontramos varios escenarios. Las empresas agroalimentarias que ya distribuían por internet, como por ejemplo algunos campesinos que venden las cestas de fruta y verdura ecológica, han doblado los pedidos. Es una buena noticia porque muchas familias han descubierto esta opción que ofrece fruta y verdura de temporada, ecológica y de proximidad. Además, muchas también ofrecen otros productos complementarios como huevos, lácteos, viandas o productos de comercio justo. Es una opción que esperamos que perdure más allá del confinamiento.

En cambio, hay pequeños productores y artesanos que tienen problemas de distribución porque suelen vender en mercados agroecológicos o de productores, que ahora no están permitidos temporalmente por la alerta.

De hecho, más de un centenar de organizaciones del Estado piden al Ministerio de Agricultura soluciones para los mercados no sedentarios de proximidad y los circuitos cortos de comercialización, ante las restricciones de muchos gobiernos locales y autonómicos para contener la propagación del virus.

Las cooperativas de consumo ecológico, que ya tienen una estructura y unos socios concienciados, también son una solución para poder vender estos alimentos que han visto afectados sus canales de distribución habituales. Es el caso del cordero y el cabrito, que normalmente se sirven en los restaurantes y que ahora se ofrecen en los pedidos de los integrantes de las cooperativas.

A continuación, os indicamos dos iniciativas a través de las redes para ayudaros a identificar estos pequeños productores y artesanos locales. Comprar sus alimentos es una forma muy potente de cuidar nuestra salud, porque sabemos de donde provienen y quien los ha cultivado, criado o elaborado. También es una manera de reforzar el tejido económico y de evitar que se desperdicie comida por falta de conexión entre vendedores y compradores.

Proyectos de agroecología

“El estado de alarma es una oportunidad para los cambios.” Así lo defiende Arran de terra y Pam a Pam con el proyecto “Abastiment Agroecològic”, que tiene como objetivo apoyar a las redes agroecológicas de los diferentes territorios de Catalunya.

La base principal es un directorio de productores y un mapa con las ubicaciones de los proyectos que se amplía día a día. Además, el mapa identifica con color rojo las iniciativas que están en situación de emergencia y necesitan vender sus productos pronto. Son las que sufren en primera persona el cierre de servicios de restauración, ferias, mercados o mataderos.

Ante esta situación, se han puesto en marcha o se han readaptado iniciativas comarcales de circuito corto, sin actores intermediarios, para hacer llegar estos productos a nuestra mesa.

Las tiendas de alimentación, supermercados cooperativos o centrales de compras de la economía social y solidaria hacen compras más grandes y “Abastiment agroecològic” facilita contactos por si quieren hacer pedidos conjuntos y ofrecen el listado por si quieren ampliar proveedores.

Productos locales y artesanos

Desde Prodeca, la Promotora de los Alimentos Catalanes, han impulsado la iniciativa #AlimentsDeProp, un proyecto a través de redes sociales para fomentar el consumo de productos de proximidad y facilitar el contacto entre los consumidores y los productores agroalimentarios catalanes en este contexto de excepcionalidad.

Los productores participantes deben disponer del sello de venta de proximidad o del de artesanos alimentarios en cuanto a los productos agrícolas, ganaderos y/o elaborados, y del sello de pescado de lonja en el caso del pescado. El canal se dirige también a los productores y elaboradores de todas las denominaciones de origen: DO, DOP, IGP.

¿Cómo funciona la iniciativa? Si se quiere vender o comprar algún producto solo hay que hacer un tuit con la etiqueta #AlimentsDeProp, añadiendo #venc o #compro seguido del nombre del producto con otra almohadilla y una última etiqueta con la localidad para poder geolocalizar y facilitar la entrega. También se pueden poner otras etiquetas (#ecològic o #artesà) para identificar mejor los productos que se ofrecen o se buscan.

Hay más información sobre el proyecto en la página web de Prodeca.

Too Good To Go, la aplicación que ayuda al pequeño comercio durante el confinamiento

Too Good Too Go es una aplicación para evitar el desperdicio alimentario que ayuda al pequeño comercio a vender los productos que están a punto de caducar o los frescos que ya están muy maduros.

Durante el estado de alarma, amplía servicios y la aplicación se abre, de manera temporal, al pequeño comercio y los supermercados para que puedan ofrecer paquetes semanales con alimentos básicos para una persona y así evitar los desplazamientos.

Estos paquetes no contienen excedentes, sino productos específicos de cada establecimiento, como fruterías, carnicerías, pescaderías, panaderías o supermercados. Cada comercio indica el contenido exacto del lote, que puede oscilar entre los 9 y los 25 €.

El servicio se llama “Nos importas” o “We care” y pretende hacer más fácil que los consumidores salgan de casa solo una vez a la semana durante el confinamiento, como recomiendan los organismos oficiales. Así, también se minimizan las colas y el tiempo que se pasa fuera de casa.

Cuando pase el estado de alarma, volverán a su modelo de lucha contra el despilfarro alimentario.

Lluca Rullan
Lluca Rullan

Periodista y dietista integrativa

  @llucarullan   @llucarullan