A punto de empezar el curso escolar más extraño de nuestras vidas, la Agencia de Salud Pública de Catalunya (ASPCAT) ha publicado “L’alimentació saludable en l’etapa escolar“ (‘La alimentación saludable en la etapa escolar’), un manual de referencia tanto para familias como para escuelas y servicios de restauración escolar. De hecho, no es una guía nueva, sino una actualización de una primera edición del 2005 muy completa y visual de teoría y organización práctica de menús, frecuencias y raciones.

Cómo tienen que comer los niños en la escuela

Esta publicación tiene como objetivo promover la alimentación saludable en la infancia y remarca la importancia del aprendizaje de hábitos en familia y el rol del comedor escolar en todo este proceso educativo.

La guía facilita información, herramientas y recursos a las familias, centros educativos y servicios de restauración escolar para preparar de manera consciente las comidas y a la vez promover hábitos alimentarios saludables y también sostenibles entre la población infantil.

5 aportaciones principales de la nueva guía

Las novedades principales de la actualización de la guía de la alimentación saludable en la etapa escolar 2020 son:

1-Alimentos frescos y reducción del derroche alimentario

Se recomienda tomar alimentos frescos o mínimamente procesados, de temporada, preferentemente de producción local y de venta de proximidad y de producción agroecológica.

2-Se incorporan los mensajes principales de la guía del 2018 “Pequeños cambios para comer mejor”, también de la Generalitat

3-Nuevas frecuencias de alimentos en el comedor escolar

Estas nuevas frecuencias integran las propuestas de la mencionada guía “Pequeños cambios” y tienen la intención de ofrecer un menú más saludable para los más pequeños, pero también para el planeta, puesto que promueve evitar el derroche alimentario y el impacto medioambiental de las decisiones de compra (más vegetales y menos animales):

  • Se aumenta la presencia de proteína vegetal en forma de legumbres.
  • Se aumenta la recomendación de hortalizas en cada comida (ya sea en un primer plato o segundo).
  • Hay una apuesta por los cereales integrales.
  • Se reduce la presencia de carnes y pescados. Este punto preocupa a ciertas familias, que piensan que, si no hay proteína animal, la comida es incompleta.

4-Menús para situaciones especiales y de atención a la diversidad

Además de los menús que ya se estaban elaborando por motivos de salud (alergias o celiaquía, por ejemplo), también se tienen en cuenta motivos éticos o religiosos. Esto se traduce en menús sin cerdo o sin alimentos de origen animal –cada vez más pedidos y que generaban controversia–, por ejemplo.

5-Más protagonismo a los niños

  • Dar más protagonismo a los niños haciéndolos partícipes del proceso alimentario: compra, distribución de las comidas, diseño del menú, cocina y preparación de recetas, poner y recoger la mesa y la cocina, etc.
  • Se considera muy importante el papel del adulto acompañando a los niños, tanto en el comedor escolar como en el entorno familiar para promover una alimentación saludable.

Potenciar la actividad física en la etapa escolar

La OMS recomienda como mínimo 60 minutos de actividad física (moderada e intensa) al día para favorecer un buen desarrollo y una buena salud tanto en la infancia como en la edad adulta.

La guía dice que se puede repartir en diferentes momentos de la jornada teniendo en cuenta siempre el juego activo y el movimiento espontáneo en cualquier ocasión, que permite una actividad moderada: subir escaleras; hacer los desplazamientos a la escuela andando, en bici o patinete; pausas activas en la escuela en las clases o entre clases; en el rato de ocio ir al parque después de la escuela o pasear por la naturaleza, etc. También se pueden incluir actividades extraescolares deportivas más intensas.

Beneficios de la actividad física:

  • Físicos: un buen desarrollo de órganos vitales y del aparato locomotor ayuda a establecer una buena coordinación, a mantener el peso y a dormir mejor. Por lo tanto, contribuye a prevenir dolencias metabólicas como diabetes en la edad adulta (y ya presente en algunos niños).
  • Cognitivos: con efectos sobre el rendimiento escolar, la autoestima,

la autoconfianza, la gestión de sentimientos negativos como la angustia o la tristeza y el bienestar general.

  • Herramienta para el desarrollo social, puesto que fomenta la integración.

Recursos de interés

Uno de los puntos fuertes son las propuestas de menús mensuales escolares para época de frío y de calor, que hacen énfasis en los alimentos de temporada por frecuencia y los tipos de cocciones. Hay propuestas de menús basales (estándares) y también para situaciones adaptadas (celiaquía, alergias, veganismo u ovolacteovegetarianismo).

Además, en la guía hay información extra muy útil enlazada a documentos ya elaborados por la Generalitat de temas de gran interés en la etapa escolar:

  • Pícnics para los niños cuando se hacen salidas escolares: recomendaciones tanto si lo prepara la familia o la escuela, ideas de bocadillos y táperes.
  • Repensar las celebraciones de fiestas infantiles: el niño es el protagonista y no siempre hay que celebrarlo alrededor de una comida (a menudo, rica en azúcares, harinas y grasas de mala calidad). Se pueden plantear actividades como trabajos manuales, cantar canciones, juegos al aire libre o, incluso, preparar un pastel saludable en clase entre todos.
  • Táperes para llevar a la escuela: opciones de táper saludable para estudiantes de secundaria que pueden llevar a la escuela. El centro tiene que tener espacio de refrigeración y para poder calentar. También supondría un gran ahorro para las escuelas.
  • Recomendaciones sobre máquinas expendedoras: opciones de bebidas (agua, leche sin azúcares añadidos, zumos de tomate, zanahoria y otras hortalizas o zumos de frutas 100%) y alimentos saludables (fruta fresca y envasada, hortalizas envasadas, frutos secos y desecados, palitos de pan integral, tortitas de arroz, yogures sin azúcares añadidos, compotas o purés de frutas, entre otros).

En la revisión y consenso de esta guía han participado 55 profesionales de 40 entidades (departamentos de la Generalitat de Catalunya, universidades, municipios, sociedades científicas, asociaciones de familias de alumnos, colegios profesionales, asociaciones de personas afectadas por algún trastorno, entre otras).

De momento solo se ha publicado en catalán, pero pronto saldrá en castellano y en otros idiomas, tal como pasó con la guía “Pequeños cambios”, que se ha convertido en un documento de referencia para nutricionistas de todas partes.

Lluca Rullan
Lluca Rullan

Periodista y dietista integrativa

  @llucarullan   @llucarullan