Me gusta incluir varias raciones de pescado azul a la semana, y el salmón es un modo estupendo de hacerlo, ya que su omega-3 tiene propiedades antiinflamatorias. Esto resulta muy interesante para combatir todas aquellas patologías que tienen un componente inflamatorio.

Además, el salmón combina perfectamente con el paté de remolacha, las nueces de macadamia y el ajo negro: una auténtica combinación ganadora de nutrientes. Veámoslo. La remolacha es muy rica en ácido fólico y antioxidantes, las nueces de macadamia son ricas en minerales como potasio, calcio y fósforo, así como ricas en grasas saludables y el ajo negro es un verdadero superalimento.

Tampoco pueden faltar las hojas verdes, por eso prepararemos una buena ensalada de rúcula, rica, entre otras cosas en vitamina K, necesaria para mantener una buena salud de los huesos. Para acompañar la ensalada de rúcula usaremos higos, aprovechando que pronto se acaba la temporada, lo que aportará un extra de fibra, vitaminas y minerales a la comida.

Sin duda alguna, este salmón rebozado no deja indiferente, no solo por lo sabroso que queda por dentro sino también por su envoltura crujiente. Os aseguro que con esta cena no volveréis a echar nunca más de menos los rebozados.

La receta: Salmón crujiente con paté de remolacha y ensalada de rúcula e higos

Ingredientes para 2 personas

Para el salmón crujiente

  • 400 g de salmón fresco
  • 150 g de almendras crudas
  • 1 huevo
  • Sal marina sin refinar
  • Pimienta negra recién molida

Para el paté de remolacha, macadamia y ajo negro

  • 250 g de remolacha cocida
  • 100 g de nueces de macadamia
  • 3-4 dientes de ajo negro
  • 50 g de AOVE
  • Cilantro para decorar

Para la ensalada de rúcula

  • 100 g de rúcula
  • 3-4 higos
  • 1 puñado de pistachos
  • 1 c.p. de miel
  • 4 c.s. de AOVE
  • 1 c.s. de vinagre de Módena
  • Sal marina sin refinar

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 180 ºC.
  2. Salpimentar los filetes de salmón y reservar.
  3. Mientras tanto, con una batidora o procesadora de alimentos picar las almendras crudas y dejar algunos trozos un poco más grandes (quedan deliciosos una vez tostados). Añadir una pizca de sal y pimienta a la almendra ya picada. Poner sobre una bandeja o plato llano para rebozar cómodamente el salmón.
  4. Para rebozar el salmón, primero pasar los filetes por huevo batido y seguidamente por la almendra picada.
  5. Poner los filetes de salmón sobre una bandeja de horno y hornear durante 20 minutos aproximadamente o hasta que la almendra esté ligeramente tostada.
  6. Mientras se hornea el salmón, preparar el paté de remolacha. Para ello hay que tener remolacha previamente cocida u horneada. Para preparar el paté, solo hay que triturar todos los ingredientes: la remolacha troceada, las nueces de macadamia, el ajo negro, aceite de oliva virgen extra y sal. Triturar todo hasta que quede una textura homogénea.
  7. Preparar también una ensalada para acompañar el salmón. Para la vinagreta, picar los pistachos de manera gruesa, añadir el aceite de oliva, el vinagre, la miel, una pizca de sal y mezclar todo bien. Cortar los higos en cuartos y servir sobre la rúcula; regar todo con la vinagreta de pistachos.
  8. Una vez el salmón está listo, servir sobre una base de paté de remolacha y acompañar con la ensalada de rúcula e higos.

 

María Corbalán
Dietista

mariacorbalan.com / @mariacorbalan_