Las gelatinas convencionales utilizan productos a base de animales para conseguir las texturas buscadas y también suelen estar repletos de azúcares y aditivos. Se trata, por tanto, de productos alimenticios que deberíamos apartar, fundamentalmente de la dieta de los pequeños.

El agar-agar surge como una alternativa saludable para conseguir la misma textura, pero con un impacto positivo en la salud. Para quienes no conocen este alimento, se trata de la fibra de un grupo de algas que tiene la particularidad de gelatinizar al contacto con el agua, bajo ciertas condiciones.

La riqueza nutricional de este alimento radica en su capacidad remineralizante (puesto que proviene de algas del mar) y en el hecho de ser un excelente alimento para la microbiota intestinal, además de ejercer un efecto saciante y de aliviar el estreñimiento ocasional.

Los postres de agar-agar combinan las propiedades del agar-agar con el zumo de fruta más natural, de lo que resulta un postre delicioso, ligero, vegano y apto para toda la familia.