La exclusiva que ha lanzado The Guardian esta mañana nos ha puesto los pelos de punta. El periódico británico explica las conclusiones de una investigación realizada por Orb Media que rebela que se han encontrado fibras de plástico en el agua de los grifos de distintos países de todo el mundo. Según el estudio, hoy día son millones las personas que están bebiendo agua del grifo contaminada con partículas de plástico, ya que el 83% de las muestras analizadas en el estudio han dado positivo.

La investigación se ha centrado en el análisis del agua del grifo de 12 países distintos, incluyendo Gran Bretaña, Alemania, Francia, Estados Unidos, Líbano, Ecuador, Uganda, Índia o Indonesia, por eso pone de manifiesto que el plástico se ha convertido en un serio problema de alcance global.

A pesar de todo, aún no hay evidencia científica de las repercusiones que estos residuos plásticos en el agua corriente pueden tener en las salud de las personas, pero es evidente que hace falta indagar más profundamente para detectar cuáles son los riesgos reales a los que nos exponemos como consumidores diarios.

Hasta el momento, ya han sido muchos los estudios y las investigaciones que han alertado de la presencia global de residuos plásticos en los océanos, ya que la mayor parte del plástico no es biodegradable y, por tanto, no desaparece, sino que se va descomponiendo en micropartículas, que son difíciles de detectar y que contienen sustancias tóxicas (en el artículo “Bye bye plástico” os contábamos que este material ya está presente en todos los océanos del mundo). La presencia de plástico en el mar acaba alterando la fauna marina, lo que podría significar que estamos ingiriendo microplásticos si comemos pescado contaminado.

 

Plástico por todas partes

¿Habéis pensado alguna vez cuanto plástico utilizáis en vuestro día a día? Si recicláis, ¿a que la basura del plástico es la que se llena antes? Este material se utiliza de forma desproporcionada en la elaboración y el embalaje de muchos productos que utilizamos diariamente, sin que muchas veces nos percatemos de ello.

De hecho, The Guardian alerta también de la presencia de fibras y de residuos de plástico en productos como la cerveza, la miel o el azúcar, según un estudio hecho en Alemania en 2014.

Y es que, más allá del plástico que podemos ver y tocar en los productos que consumimos y que reciclamos con la mejor voluntad, ¿somos conscientes de la cantidad que generamos sin saberlo? Orb Media advierte de la cantidad de fuentes de plástico invisibles que nos pasan del todo desapercibidas, como el polvo que desprenden los neumáticos, algunas pinturas permanentes, ciertas partículas presentes en productos de cosmética convencional o las fibras de plástico que se emiten cuando lavamos ropa que contenga lana, acrílico o poliéster y que se van directamente al mar.

El plástico se ha convertido en un problema ecológico de alcance global y está en nuestras manos, las de la ciudadanía consumidora, parar este círculo vicioso de producción y de consumo de este material de gran impacto medioambiental.

Si queréis poner vuestro grano de arena en la lucha contra el plástico, en el artículo “Bye bye plástico” os damos unos cuantos consejos para acercaros más a un estilo de vida Zero Waste (Residuo Cero), que se basa en rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y compostar.

Marta Costa
Marta Costa

Periodista