niño fiebreLa fiebre no es ni una enfermedad ni un enemigo. Lo aseguran Olga Cuevas y Lucía Redondo en el libro Tratamientos naturales al alcance de todos. Según las autoras, tan sólo es “la manifestación del trabajo de defensa del organismo”.

No es un enemigo, porque la fiebre “activa el metabolismo y favorece la eliminación de tóxicos”, “facilita la sudoración, a través de la cual se eliminan muchos tóxicos de la piel”, “aumenta entre cuatro y seis veces el actividad del sistema inmunológico”, “activa las enzimas reparadoras del ADN y destruye las células cancerígenas, que no soportan temperaturas superiores a 39 ºC”.

A la hora de mencionar los cuidados especiales que se pueden hacer a los niños con fiebre, las expertas en dietética y nutrición recomiendan usar hojas de col, las más verdes, a las que hay que extraer previamente el nervio. Los pasos son los siguientes:

  1. Colocar hojas de col aplastadas en la frente y en la nuca, sujetas con un turbante elástico, como si se tratara de un disfraz de indio. Poner las hojas frías y cambiar cuando se hayan calentado. Repetir la operación varias veces.
  2. Si los cataplasmas de col no son suficientes, utilizar pañuelos de agua fría en muñecas y tobillos, que también se irán cambiando a medida que se vayan calentando.
  3. También van bien los zumos naturales de manzana a temperatura ambiente para hidratar y aportar glucosa.

 

 

Trinitat Gilbert
Trinitat Gilbert

Periodista