En nuestro intestino habitan cien billones de bacterias que viven en simbiosis con nuestro cuerpo; ellas dependen de nosotros para alimentarse y multiplicarse y nuestra salud depende directa e indirectamente de su cantidad, diversidad y equilibrio.

Intestinos saludables con butirato

Los beneficios intestinales del butirato

Constantemente oímos que la fibra es esencial para nuestra microbiota intestinal y por extensión, para nuestra salud en general. ¿Pero sabemos exactamente por qué?

Existen muchos tipos de fibra alimentaria con acción prebiótica; la inulina, los oligosacáridos o el almidón resistente, entre otros, pero independientemente del tipo de fibra prebiótica que ingiramos, puesto que nuestro cuerpo no tiene las enzimas apropiadas para digerirla, esta llega sin ser plenamente procesada a nuestro intestino grueso y son las bacterias intestinales las encargadas de degradarla completamente.

Las substancias de desecho del proceso de fermentación bacteriana de la fibra prebiótica –sus metabolitos–, son los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), unas substancias muy beneficiosas para nuestro intestino.

Los principales AGCC producidos por nuestras bacterias son el acetato, el propionato y el butirato. Los dos primeros pasan directamente a la circulación sanguínea y se utilizan a nivel de los tejidos periféricos, mientras que el butirato interfiere a nivel intestinal con las células epiteliales del colon.

Los principales beneficios del butirato para nuestra salud intestinal son:

  • Nutre la mucosa intestinal y refuerza la función barrera del intestino
    Mantiene las uniones estrechas del intestino, evitando la permeabilidad intestinal.
  • Respalda el sistema inmunitario
    Mantiene el sistema inmunitario sano y ayuda a luchar contra las bacterias nocivas. Se considera que entre el 60-80% del sistema inmune de nuestro cuerpo se encuentra en el intestino.
  • Representa la principal fuente de energía de las células del colon
    Así como la glutamina es muy importante para las células del intestino delgado el butirato lo es para las células del colon o colonocitos; es su principal fuente de energía. Aproximadamente entre el 60-70% de su energía procede del butirato.

¿Quién puede suplementarse con butirato?

Ahora sabemos que, para tener una microbiota saludable, debemos cuidarla y alimentarla con fibras prebióticas provenientes de frutas y verduras para conseguir, entre otros, los productos de su fermentación. ¿Pero qué pasa si no podemos consumir la fibra suficiente?

Ahora en el mercado encontramos suplementos con los compuestos activos producto de la fermentación de las fibras prebióticas por parte de las bacterias intestinales como es el caso del butirato; los suplementos conocidos como postbióticos.

Todas las personas que siguen una dieta baja en FODMAP o llevan una dieta pobre en fibras fermentables, así como las que quieren preservar la integridad de las paredes de su intestino y mejorar la absorción de nutrientes pueden ayudarse de los suplementos de butirato.

También pueden beneficiarse del butirato las personas con disbiosis intestinal; las principales bacterias productoras de butirato son el grupo de las bacterias firmicutes, deficitarias en muchos casos de disbiosis.

¡Es el momento de los postbióticos!

Existe ahora en el mercado el suplemento Permeabiane Butirato LP de Pileje, un postbiótico pensado para todas las personas que, con la alimentación, no pueden asegurar la ingesta suficiente de fibra para “alimentar” a sus bacterias intestinales o para personas afectadas de disbiosis intestinal que quieren beneficiarse de los efectos protectores del butirato.

Así como en el caso del consumo de probióticos es muy importante utilizar el género, la especie y la cepa adecuada en cada ocasión, en los postbióticos nos debemos asegurar que el sistema de liberación permite hacer llegar el principio activo en la zona del intestino que nos interesa.

La formulación de Permeabiane Butirato LP de Pileje con la tecnología de microencapsulado patentado permite una liberación prolongada que asegura que el butirato no será absorbido en el intestino delgado y que llegará al colon intacto para ser liberado en la dosis necesaria para actuar eficazmente frente a las células que más se benefician de él, los colonocitos.