El gluten es una proteína que encontramos en la semilla de muchos cereales, especialmente del trigo, y es responsable de la elasticidad de la masa de harina y, junto con la fermentación, del volumen del pan, así como de la consistencia elástica y esponjosa de los panes y masas horneadas.

Muchas personas tienen intolerancia al gluten, y la mayoría no son conscientes de ello. La celiaquía es la forma más grave de la intolerancia al gluten.

Este tipo de intolerancia puede afectar a la salud porque daña el revestimiento de los intestinos, ya que dificulta la absorción de nutrientes o provoca una respuesta autoinmune.

Es sabido que la enfermedad celíaca y la intolerancia al gluten (incluso sin llegar a ser celiaquía) son causas importantes de infertilidad y de abortos espontáneos. En ambos casos, se puede solucionar con una dieta sin gluten.

Hay una conexión entre la sensibilidad al gluten y la infertilidad, que normalmente provoca abortos espontáneos. Algunos estudios indican que el 8 % de las mujeres con infertilidad diagnosticada también pueden tener celiaquía. Actualmente, los médicos no piden ningún test de intolerancia al gluten a las mujeres que están intentando quedar embarazadas, como tampoco ningún test de anticuerpos tiroideos, déficit de vitamina D u otros problemas comunes de fertilidad.

Otros estudios muestran que, cuando las mujeres tienen una enfermedad tiroidea autoinmune, la incidencia de celiaquía aumenta a un 27 %.

Además, hay otros estudios que han demostrado que las mujeres con endometriosis tienen más del doble de posibilidades de tener enfermedad celíaca, y que las mujeres con otras enfermedades autoinmunes también tienen un riesgo elevado. Las mujeres con SOP (síndrome de ovarios poliquísticos) también deberían realizar el test.

Conviene considerar la eliminación del gluten en casos de infertilidad inexplicada, trastornos de tiroides, abortos de repetición, trastornos autoinmunes o problemas digestivos crónicos.

Muchas mujeres pueden tener sensibilidad al gluten, pero que su cuerpo no reaccione mediante una respuesta autoinmune; por tanto, no les serviría de nada hacer un test de intolerancia al gluten. Las pruebas para detectar este tipo de intolerancia no son fáciles. El diagnóstico, generalmente, es posible después de que los intestinos ya hayan sufrido un daño grave.

Otra manera de observar si hay sensibilidad es haciendo una dieta sin gluten durante uno o dos meses. La persona puede perder peso, notar más energía física y mental, dejar de tener hinchazón abdominal, flatulencias, estreñimiento, diarrea o síndrome del intestino irritable, encontrarse mejor anímicamente y estar más lúcida mentalmente.

Después de uno o dos meses, se puede intentar comer gluten durante un día y observar cómo reacciona el cuerpo: si hay malestar, dolor de cabeza o problemas digestivos, entonces habrá evidencias de sensibilidad al gluten.

No toda la comida sin gluten es saludable y buena para la fertilidad. La dieta de la mujer que quiere quedarse embaraza no debería ser “sin gluten”, sino hecha de alimentos que nutran y potencien la fertilidad.

Encontramos gluten en trigo, cebada, centeno, avena con gluten, espelta, sémola, bulgur, kamut, cuscús, tabule, tempura, malta.

Pero, además, puede haber trazas de gluten en muchas otras comidas y bebidas, como la cerveza, el vinagre de malta o la salsa de soja o de otro tipo.

Hay que evitar alimentos que contengan los ingredientes siguientes (salvo que indiquen que no contienen gluten):

  • Proteína vegetal hidrolizada (hamburguesas vegetales, etc.)
  • Alimentos modificados con almidón.
  • Aromatizantes naturales y salsa de soja (una alternativa es el tamari sin trigo).

Hay que fijarse especialmente si hay trigo y gluten en:

  • Panes, pasteles, tortas, galletas, rosquillas, galletas saladas y todos los productos de panadería, ya que la mayoría están hechos con harina de trigo. Podéis encontrar alternativas en productos para alérgicos al gluten.
  • Cereales para el desayuno, fríos y calientes.
  • Pastas alimenticias, incluso los ñoquis, spaetzle, chow mein, el mein y pastas rellenas. Los fideos de arroz, fideos de trigo sarraceno y pastas para alérgicos al gluten son buenas alternativas.
  • Aperitivos, especialmente si están sazonados o altamente procesados.
  • Sopas y salsas.
  • Carnes o verduras rebozadas, como el pollo frito.
  • Bolas de masa hervida (dumplings), albóndigas, embutidos, pastel de carne y alimentos similares, ya que a menudo contienen pan rallado o harina.
  • Cerveza (hay cervezas sin gluten).
  • Salsas para ensaladas, salsa Perrins y otros condimentos.

Granos que no contienen gluten:

  • Amaranto
  • Arroz
  • Avena sin gluten
  • Maíz
  • Mijo
  • Teff
  • Quinoa

En las mujeres celíacas, el gluten provoca una respuesta autoinmune desde la mucosa del intestino, que estimula la producción de anticuerpos hacia el gluten que circula en la sangre y focaliza un ataque autoinmune en el revestimiento del intestino, el cual se inflama y daña las pequeñas vellosidades que absorben los nutrientes y las grasas. Esto deja el intestino incapaz de absorber los nutrientes eficazmente y puede causar déficits de ácido fólico, hierro, vitamina D y otros nutrientes críticos para la fertilidad y un embarazo saludable.

Los problemas de absorción en las mujeres celíacas pueden ser una causa de anemia. Otros signos y síntomas comunes de enfermedad celíaca escondida serían falta de menstruación y de ovulación, pérdida de peso, irregularidades menstruales, menopausia prematura, abortos espontáneos recurrentes, pérdida de cabello, problemas de piel y uñas e infertilidad.

Durante el embarazo, la mala absorción de nutrientes causada por la enfermedad celíaca está ligada a los abortos espontáneos recurrentes, bebés con bajo peso y partos prematuros. Además, algunos estudios muestran que los anticuerpos al gluten de la madre pueden adherirse a la placenta e interferir en el paso de nutrientes hacia el feto.

Irónicamente, muchos celíacos quizá no tienen síntomas digestivos como diarrea o hinchazón abdominal, por lo que la única manera de saberlo es con un análisis de sangre. Las estadísticas muestran que la incidencia de la enfermedad celíaca en Estados Unidos y en Europa es menos del 1 %, pero la mayoría de la gente que tiene esta enfermedad no lo sabe. La ratio de celíacos diagnosticados y no diagnosticados es de 1:8.

Si tenéis problemas de fertilidad o abortos recurrentes, podéis tener celiaquía no diagnosticada y una dieta sin gluten sería muy beneficiosa para vosotros. Pedid al médico que os haga un análisis. Algunas mujeres tienen algún tipo de reacción hacia el gluten y se encuentran mucho mejor cuando lo evitan, aunque no sean celíacas. Hay sospechas de que estas formas más suaves de sensibilidad al gluten pueden interferir en la fertilidad, aunque el problema no sea una enfermedad celíaca.

El tratamiento para la fertilidad debería empezar siempre desde la dieta y eliminando el gluten si fuera necesario. Si con estos cambios no es suficiente, hay más terapias que pueden ayudar, como la acupuntura, la fitoterapia, complementación ortomolecular, etc.

Artículo escrito por:

Cristina Mora

Acupuntura i Medicina Tradicional Xinesa. Diplomada per la Universitat de Wales (UK). Instructora en formació de MLC.

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