La despensa

Inicio / La despensa 1 de Febrero 2017

El dátil

¿Te gustan los dátiles? ¿Sabías que son una de las mejores opciones para endulzar las recetas de forma saludable?

El dátil es un fruto de una sola semilla obtenido de la palmera datilera (Phoenix dactylifera). Aunque tiene una consistencia y un aspecto similar a los frutos secos, no se deja secar después cosechar, sino que madura y se seca al sol en la planta mismo y luego se recolecta. Se cultiva en regiones subtropicales, secas y cálidas, como por ejemplo Irak, Arabia, África del norte, el oeste del Marruecos, el sur de California y Arizona, en Estados Unidos.

Dátiles

Aunque la temporada de recolección se extiende generalmente de octubre a enero, para obtener este fruto tan valioso hay que plantarlo durante la primavera. Es a partir de octubre cuando se suele consumir más, sobre todo durante la Navidad, ya que suele formar parte de las comidas festivas.

Su alto valor energético y nutricional hacen que sea una opción ideal para recuperar fuerzas después de una actividad extenuante o para tomar durante un entrenamiento intenso. Para los niños es una buena fuente energética y la mejor alternativa cuando tienen ganas de dulce. Son ideales para sustituir golosinas y dulces varios rellenos de azúcares sencillos, tan contraindicados para la salud, sobre todo la de los más pequeños. El dátil contiene azúcares de asimilación fácil que son liberados paulatinamente, lo que permite que la sensación de saciedad se alargue más. Son, por tanto, una elección apta para diabéticos, siempre con moderación.

Resultan ideales para picar entre horas y, además de aportar energía a los músculos y al cerebro, también incrementan la capacidad y agilidad mental. Si sois estudiantes o tenéis un trabajo que requiere mucha concentración, ¡éste es vuestro fruto estrella!

Es recomendable tomar dátiles de forma frecuente, porque son un alimento sabroso y saludable que aporta una buena dosis de energía al organismo, pero deben ser de calidad.

Hay varias variedades y, dependiendo de los periodos de maduración, ofrecen características diferentes que acaban afectando al sabor final. Podemos encontrar dátiles blandos, semisecos y secos.

Algunas de las variedades de dátiles más conocidas en todo el mundo son:

  • Deglet Noor, el dátil de la luz: Es una de las variedades más fáciles de encontrar en el mercado. Tiene una piel lisa y brillante, ligeramente arrugada. Se considera semiseco, ya que tiene una textura tierna, aunque la carne es más firme que otras variedades. Como no es muy húmedo, se conserva bien durante mucho tiempo, sin necesidad de refrigeración. Es un dátil de tonos claros y ligeramente translúcidos que se puede comer al natural o como ingrediente de platos tanto dulces como salados. Tiene un sabor equilibrado, ya que no es excesivamente dulce, y su olor recuerda a la nuez con un toque de miel.
  • Medjool, el rey de los dátiles: En Marruecos, el “rey de los dátiles” era cultivado para obsequiar a jeques árabes, ya que estaba considerado como la variedad más deliciosa. Puede llegar a medir cinco centímetros de largo y tiene un sabor con matices tostados y un punto de caramelo. Es el que se utiliza más en repostería y diferentes pastelitos, ya que es extremadamente dulce y muy jugoso. Tiene una carne muy tierna y húmeda que resulta ideal para triturar y obtener una pasta que sirve para endulzar, ya que puede sustituir al azúcar o cualquier otro edulcorante. En el punto óptimo de maduración, tiene una piel muy oscura, arrugada y blanda al tacto que se desprende fácilmente, por lo que es muy fácil sacarle el hueso.
  • Khadrawi, el pequeño y quebradizo: Esta variedad es más pequeña que las anteriores, de forma redonda y con mucha humedad que le confiere una textura más jugosa. La carne es muy blanda y dulce, con un sabor que recuerda a la miel a medida que el fruto madura. En el nivel óptimo de maduración, la piel es de tonos oscuros y la textura, seca y quebradiza.
  • Halawi, el más delicado: Este dátil es muy parecido al Hadrawi, de calibre pequeño, aunque tiene una piel mucho más suave y delicada. Tiene forma alargada y una composición adecuada para rellenar con nueces, almendras… En el punto óptimo de maduración, tiene un sabor dulce que recuerda más a los caramelos de mantequilla que los típicos sabores tostados de otros dátiles. No es una variedad fácil de encontrar, pero es de las más recomendables para degustar al natural ya que tiene una textura muy ligera y cremosa, hasta tal punto que parece que se funde en la boca.
  • Barha, el exclusivo: Normalmente se consume cuando todavía está fresco, antes del proceso de maduración y secado natural, lo que hace que se tenga que vender y consumir pocas semanas después de la cosecha. Esto hace que sea uno de los dátiles más complicados de encontrar, sobre todo fuera de las regiones de producción. Cuando se recolecta, tiene una piel firme y un color amarillo pálido, y se puede comer fresco porque tiene muy pocos taninos. Es de textura firme y piel crujiente, casi como la de una manzana y, a medida que madura en el aire, se vuelve más tierno y jugoso. Tiene un sabor que recuerda a la canela o el coco, y nunca alcanza el nivel de dulzor de otras variedades.
  • Mozafati, el dátil Bam: Es exclusivo de Irán, donde se produce y conoce como dátil Bam, en honor a la ciudad de la región donde se cultiva. No es muy grande; más bien tiene una forma chata y redondita, y un color de piel muy oscuro y brillante, casi negro. Es uno de los dátiles que se conservan mejor al natural durante bastante tiempo -hasta dos años- sin perder prácticamente propiedades.
  • Zahidi, el menos dulce: De tamaño pequeño, tiene aromas de frutos secos, con toques de cacahuete, y recuerda ligeramente a los orejones y los albaricoques. Es ideal si no buscamos un dátil muy dulce, ya que no tiene un sabor tan intenso como el resto. Su carne es más firme y con una textura menos jugosa, lo que lo convierte en el dátil perfecto para añadir a las preparaciones saladas; como troceado en las ensaladas. No es muy adecuado para endulzar, ya que es difícil triturarlo debido a su textura, que es más seca.

Según el tratamiento que reciba se puede conservar de diferentes maneras:

  • Dátil natural o fresco: Se conserva en cámaras frigoríficas y se va madurando en función de los pedidos.
  • Dátil abonado: Se cortan las ramas de los dátiles cuando empiezan a madurar y se introducen en un bidón con vinagre durante unos segundos. Posteriormente se sacan y después de 24-48 horas el dátil madura.
  • Dátil congelado: Se mete en el congelador sin madurar y, una vez congelado, se saca y al cabo de dos horas ya se puede consumir. Eso sí, los expertos dicen que su sabor no se parece al de los que maduran de forma natural.

Propiedades nutricionales

Es un alimento muy calórico, ya que contiene mucho azúcar (70%), aunque esta circunstancia no le impide que sea muy valorado por sus propiedades nutricionales.

Aporta principalmente hidratos de carbono en forma de azúcares simples (glucosa y fructosa); minerales como magnesio, potasio y calcio, y vitaminas B6 (piridoxina) y B3 (niacina). Es una gran fuente de fibra, prácticamente no tiene grasas saturadas y es pobre en sodio.

  • Fibra: tiene un elevado porcentaje de fibra, un 6% de la ingesta diaria recomendada por taza. Esta fibra es insoluble y se une a las grasas y el colesterol, y nos ayuda a eliminarlos del organismo.
  • Hidratos de carbono: una taza de dátiles contiene un poco más de 100 gramos de carbohidratos, aproximadamente el 30% de la ración diaria recomendada.
  • Antioxidantes: contiene bastantes antioxidantes naturales, una buena dosis de vitaminas y minerales, como, por ejemplo, vitaminas del grupo B, vitamina A, vitamina C, potasio, calcio, zinc, magnesio, manganeso y selenio, que evitan la oxidación de los ácidos grasos y mejoran la combustión de las grasas. Contiene fitonutrientes con efectos antioxidantes que nos ayudan a prevenir el envejecimiento y, por tanto, a mantenernos jóvenes más tiempo.
  • Grasas: el contenido en ácidos grasos no pasa del 1% y son cardiosaludables: omega-3, 6 y ácido oleico.

Efectos sobre el organismo

Este fruto ayuda en caso de retención de líquidos, controla el colesterol y la presión arterial, mejora el estado de las vías respiratorias y tiene un efecto laxante. También se le atribuyen buenos efectos sobre el estrés, los nervios y la capacidad de concentración.

    • Su riqueza en hidratos de carbono lo convierte en el fruto idóneo para ayudar a recuperar fuerzas después de una actividad física. Muy aconsejable para niños y deportistas, y también para estudiantes, ya que ayuda a mejorar la agilidad mental y la capacidad de concentración.
    • Además, la aportación de magnesio ayuda a combatir el estrés, el cansancio y la fatiga.

 

  • La cantidad de triptófano le confiere propiedades relajantes, ya que este aminoácido está relacionado con la síntesis de la melatonina y la serotonina. Resulta ideal para personas que tienen problemas para conciliar el sueño.

 

  • Es rico en fibra, y por tanto es un buen depurativo natural que estimula el peristaltismo intestinal. Gracias a su ligero efecto laxante, ayuda a evitar el estreñimiento y puede contribuir a reducir el colesterol en sangre. Por otra parte, la fibra evita que se absorban sus propios azúcares o los azúcares y grasas de otros alimentos y ayuda a eliminarlos.
  • Tiene bastante potasio, lo que favorece la diuresis, reduce la retención de líquidos y otras enfermedades causadas por toxinas acumuladas en las articulaciones, como la artritis. Además, contribuye a una buena circulación y regula la tensión arterial, lo que lo hace indicado en caso de hipertensión. Al ser rico en este mineral y pobre en sodio, ayuda a regular el sistema nervioso y puede reducir el riesgo de accidente vascular cerebral.
  • Se aconseja para combatir la anemia ferropénica y para personas que hagan una dieta vegetariana.
  • No tiene colesterol y contiene muy pocas grasas; así pues, ayuda a regular los niveles de LDL (colesterol “malo”). Su fibra soluble arrastra este colesterol para que el intestino no lo absorba.
  • Ayuda a combatir o prevenir la obesidad, enfermedades del corazón y el cáncer de colon.
  • Colabora a mantener el aparato digestivo en buenas condiciones, ya que contiene fibra y diferentes tipos de aminoácidos.
  • Aunque tiene bastantes azúcares naturales, no eleva los niveles de azúcar en sangre, y es considerado un alimento con índice glucémico bajo.
  • Ayuda a mantener la salud visual, mejora la visión y participa en la curación de la ceguera nocturna.
  • Es rico en ácido pantoténico (vitamina B5), que ayuda a la producción hormonal y a la transformación de las grasas en energía. Es muy bueno para la gente que practica deporte, ya que la vitamina B5 permite obtener mejores resultados.
  • Gracias a su contenido en vitamina A, ayuda a prevenir la aparición de la hipertensión y estimula las diferentes funciones del cerebro.
  • Contiene yodo, que estimula el metabolismo de las grasas, a través de la actividad de la glándula tiroidea.
  • No se aconseja si se tienen migrañas, ya que contiene tiramina, una sustancia vasodilatadora.

Cambios vitales

Según la medicina ayurvédica, el dátil forma parte del grupo de los alimentos conocidos como sátvicos, que son frescos, jugosos, untuosos, nutritivos y sabrosos. Seguramente son los más importantes dentro de la medicina ayurveda, ya que considera que ayudan a incrementar la energía mental, la alegría y el buen humor. Son los más recomendados para lograr una buena salud y un equilibrio energético en general.

Por lo tanto, podríamos decir que el dátil nos hace estar de “buen rollo” y, además, favorece un estado de serenidad y claridad. Es un alimento fresco, aporta energía, está cargado de nutrientes y es delicioso al paladar. Nos permite alimentar el organismo y mantenerlo en equilibrio energético, sin necesidad de desgastarlo.

Como se cocina

El dátil es un alimento que tanto se puede incorporar en recetas saladas como en postres. Y es que es el sustituto estrella para uno de nuestros peores enemigos: el azúcar refinado, que sólo nos aporta calorías vacías. En cambio, el dátil, aparte de regalar una dulzura única, suministra una buena carga de nutrientes.

Es importante comprarlo siempre natural, por eso es recomendable fijarnos que no esté recubierto de glucosa, azúcar o edulcorantes. Si brilla mucho, posiblemente tendrá algún edulcorante añadido.

Se va secando a medida que pasa el tiempo. La forma ideal de guardarlo es en un recipiente de cristal hermético a temperatura ambiente durante dos meses como mucho. Si lo guardamos en la nevera, quedará más jugoso y sabroso y se conservará más tiempo.

Recetas básicas

Cada vez se utiliza más en cocina, repostería y pastelería, ya que su sabor dulce y aire exótico aporta un toque muy especial a los platos. Podemos añadirlo a los batidos, ensaladas, pasteles, rellenarlo de lo que más nos guste, podemos hacer barritas energéticas, trufas, bombones, pudines, combinarlo con pasta, arroz, legumbres, carne y un largo etcétera. Animaros a introducirlo en los menús y ya veréis cómo os sorprenderá y dará un toque diferente a las recetas. Os dejamos unas cuantas ideas para inspiraros para que podáis disfrutar de este diamante en bruto.

Resumen

El dátil es un fruto seco que aporta una buena carga de nutrientes y grandes beneficios para el organismo. Es una fuente natural de energía y endulza las preparaciones culinarias de una manera saludable.

Comentarios
PUBLICIDAD

arriba